comscore
lunes, 9 febrero 2026

La historia del Civic indestructible que Honda tuvo funcionando durante 63 días ‘non stop’

En 1994, Honda puso a prueba la resistencia de un Civic de manera radical. Durante dos meses, el compacto japonés funcionó sin interrupción alguna. El resultado consolidó al Civic como sinónimo de fiabilidad y durabilidad.

En la historia del automóvil, pocas marcas han logrado forjar un nombre tan sólido como Honda. Y dentro de su gama, un modelo destaca por encima de todos: el Civic. Este compacto de la marca japonesa no solo ha conquistado millones de conductores por su eficiencia y economía, sino que también se ha ganado la fama de prácticamente indestructible.

En 1994, Honda decidió llevar esa reputación al límite de una manera que pocos podrían imaginar. Los japoneses no se conformaron con las típicas campañas de marketing sobre fiabilidad, quisieron demostrarla de manera tangible y medible. Así, un Civic se convirtió en el protagonista de un experimento que marcaría un hito en la historia del automóvil: permanecer en funcionamiento durante 63 días consecutivos, las 24 horas del día. Sin pausas, apagones o trucos publicitarios. Un test de ingeniería llevado al extremo.

6
El legado del Civic indestructible

A lo ‘60 segundos’: Así se han llevado 45 coches, entre ellos 20 Honda Civic Type R a estrenar
Fuente Honda

El Civic de aquella prueba se ha convertido en un símbolo de lo que significa la ingeniería japonesa aplicada a la automoción. Su historia induce a confiar en la calidad de un motor bien diseñado. Más allá de la hazaña técnica, representa un enfoque diferente: la transparencia, la honestidad y la demostración objetiva de capacidades.

El Civic que Honda mantuvo funcionando durante 63 días ‘non stop’ es más que una anécdota curiosa. Es el ejemplo tangible de por qué este modelo ha ganado su reputación a lo largo de los años. Es la prueba de que un coche puede ser fiable, duradero y resistente; y de que cuando una marca confía plenamente en su ingeniería, puede dejar que el tiempo y la realidad hagan el resto del trabajo.

Siguiente
Publicidad