Los patinetes eléctricos llegaron a nuestra vida hace relativamente pocos años como un vehículo de movilidad personal eficiente para facilitar los desplazamientos por las ciudades. Y aunque en cierto modo sí que ha sido así, también hemos de reconocer que durante unos años su uso se descontroló más allá de lo que la Dirección General de Tráfico (DGT) pensaba.
Podían circular tranquilamente por las aceras y compartir espacio con los peatones y los encontrábamos ‘aparcados’ en cualquier pared. Hasta que la DGT ha tomado cartas en el asunto con un registro de vehículos de movilidad personal, seguro obligatorio y multas para los conductores que no cumplan con las normas.
A la par que ha aumentado la preocupación alrededor de los patinetes eléctricos por los incendios que han provocado algunas baterías. Es lo que ha llevado a Australia a tomar una decisión importante que podría llegar pronto a otros países.
3¿Puede pasar lo mismo en España con los patinetes?
España, de momento, no va a destruir patinetes eléctricos. Sí que hemos tenido incendios de VMP al mismo tiempo que ha aumentado la presencia de este tipo de vehículos. Pero eso ha ido acompañado con una batería de medidas para dejar claro lo que pueden y no pueden hacer los patinetes.
Por ejemplo, la obligación de inscribir los VMP de una única plaza, propulsados exclusivamente por motores eléctricos que alcancen una velocidad de entre 6 y 25 km/h. La DGT obliga a los conductores a inscribirlos en el Registro de vehículos personales ligeros y llevar la etiqueta correspondiente. Lógicamente, para poder estar inscritos deben cumplir ciertos criterios técnicos que marca Tráfico.








