El gesto de ponernos el cinturón de seguridad es casi instintivo (o debería serlo) al subirnos al coche. Su uso en España es obligatorio desde 1975 para los asientos delanteros y desde 1992 para los traseros, y no usarlo está considerado una infracción grave castigada con 200 euros de multa y la pérdida de cuatro puntos en el carnet de conducir si es el conductor quien comete la infracción. Además del riesgo evidente para la seguridad.
A estas alturas, todos sabemos que es uno de los elementos de seguridad más importantes para evitar daños y lesiones graves en caso de accidente o de un simple frenazo. Lo que quizá no sabes es que el cinturón de seguridad tiene muchas otras utilidades que también te pueden salvar la vida.
«El cinturón no está solo para evitar multas o salir bien parado de un accidente. Es un elemento de seguridad con más funciones de las que la gente imagina«, explica Carlos, que trabaja como profesor de autoescuela desde hace años. Y te van a sorprender.
1El cinturón no solo sujeta, también te puede ayudar a mover el coche
Una de las funciones menos conocidas del cinturón de seguridad ocurre cuando te quedas tirado con el coche y no tienes a nadie cerca que te pueda echar una mano. «Para empujar el coche sueles necesitar a alguien más, pero si estás solo, el cinturón te puede echar una mano«, explica Carlos. Al menos, te ayudará a mover el vehículo unos metros y sacarlo de algún lugar comprometido.
Es tan sencillo como usar el cinturón como punto de apoyo para aprovechar mejor la fuerza del cuerpo mientras diriges el volante. Así, ganas estabilidad y repartes mejor el esfuerzo. Eso sí, «hay que hacerlo con cabeza», recuerda Carlos. «Si hay pendiente, aunque sea ligera, el coche puede coger inercia y arrastrarte. Ten cuidado cómo usas el truco», señala.








