Caterham es un icono en la historia del automovilismo británico, que está llena de pequeños equipos capaces de desafiar a gigantes con ingenio, pasión y talento. Uno de esos nombres es HWM (Hersham and Walton Motors), una escudería que en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial se ganó un lugar en la memoria del deporte gracias a sus audaces participaciones en los grandes premios europeos. Ahora, más de siete décadas después de su época más brillante, esa herencia vuelve a cobrar vida en un automóvil muy especial: el Caterham Seven HWM Edition.
Este nuevo modelo, fruto de la colaboración entre la marca británica y el histórico concesionario HWM, es una edición extremadamente limitada del icónico Seven. Solo se fabricarán 19 unidades, todas destinadas al mercado británico, con un precio de partida cercano a las 58.000 libras (unos 67.000 euros). Pero más allá de su exclusividad, el proyecto pretende rendir tributo a uno de los coches de carreras más emblemáticos de la marca: el HWM-Alta de 1951.
El legado del HWM-Alta

Fundada en 1938, HWM desarrolló una intensa actividad deportiva durante la década de 1950. Su mayor logro fue convertirse en el primer equipo británico en lograr una victoria en un Gran Premio internacional tras la guerra, un hito que ayudó a abrir el camino a futuras generaciones de constructores del Reino Unido.
El monoplaza que consolidó esa reputación fue el HWM-Alta. Este coche, impulsado por un motor Alta, acumuló un notable palmarés en competiciones internacionales a comienzos de los años cincuenta. Entre sus pilotos figuró nada menos que Sir Stirling Moss, una de las grandes leyendas del automovilismo.
En aquella temporada de 1951 el HWM-Alta consiguió una destacada serie de resultados, con varias victorias y numerosos podios, demostrando que un equipo relativamente pequeño podía plantar cara a las escuderías más poderosas del continente. Esa historia es la que ahora inspira esta reinterpretación contemporánea.
Un diseño que evoca el pasado

El nuevo Seven HWM Edition se distingue desde el primer vistazo por su color exterior. Todas las unidades se entregarán en HWM Green, un tono verde histórico que ha sido reproducido a partir del color original del coche de carreras de 1951 mediante un proceso de escaneo.
El homenaje visual continúa con otros elementos específicos. Los paneles laterales incluyen rejillas de ventilación inspiradas en el monoplaza clásico, mientras que la parrilla del frontal ha sido diseñada de forma exclusiva para esta edición. A ello se suman diversos componentes —como los triángulos de suspensión, la barra estabilizadora o los soportes de los faros— acabados en un tono denominado Retro Grey.
Los detalles también juegan un papel importante en la identidad del modelo. Un nuevo emblema situado en el morro combina los nombres de Caterham y HWM, mientras que el depósito de combustible incorpora un tapón cromado en posición central, otro guiño a los coches de competición clásicos.
Un interior con espíritu artesanal
El habitáculo mantiene el enfoque minimalista característico del Seven, pero incorpora varios elementos diseñados específicamente para esta serie limitada.
Uno de los protagonistas es el salpicadero SuperSprint, fabricado en aluminio trabajado a mano con un acabado pulido que recuerda a los instrumentos de los coches de carreras históricos. En él se integran relojes analógicos de la marca Smiths, con marcos cromados, junto a un interruptor metálico para el corte general de corriente.
El volante, por su parte, es un Moto-Lita de madera pulida con sistema de liberación rápida, un componente que mezcla estética clásica y funcionalidad deportiva. La palanca de cambios y el freno de mano también presentan terminación cromada, mientras que el túnel de transmisión se pinta en el mismo color que la carrocería.
Para los asientos, los clientes pueden elegir entre versiones de cuero o de material compuesto de inspiración racing, ambos decorados con el logotipo de HWM.
Prestaciones fieles al ADN Caterham
Aunque la estética mira claramente al pasado, la base técnica del coche es plenamente moderna. El Seven HWM Edition toma como punto de partida el Caterham Seven 420, uno de los modelos más prestacionales de la gama.
Bajo su ligero capó se encuentra un motor Duratec atmosférico de 2.0 litros y cuatro cilindros que desarrolla 210 CV a 7.600 rpm. La potencia se transmite a las ruedas traseras mediante una caja de cambios manual de cinco velocidades, una configuración que refuerza la experiencia de conducción pura que caracteriza a la marca. Con este conjunto, el pequeño deportivo británico es capaz de acelerar de 0 a 96 km/h en apenas 3,8 segundos y alcanzar una velocidad máxima cercana a los 219 km/h. Y mientras tanto sigue avanzando su proyecto eléctrico…
Una pieza para coleccionistas
Cada unidad de esta edición especial incluirá una placa numerada en el lado del pasajero del salpicadero con la inscripción ‘1 of 19’, un recordatorio de su carácter extremadamente exclusivo.
El proyecto también simboliza el reencuentro entre dos nombres históricos del automovilismo británico. HWM, con sede en Walton-on-Thames, ha evolucionado con los años hasta convertirse en un concesionario especializado en deportivos de lujo y desde 2023 es distribuidor oficial de Caterham en el sureste de Inglaterra.
Fotos: Caterham.



