La baliza V16 nació con la promesa de mejorar la seguridad vial y de convertirse en el gran relevo de los triángulos de emergencia. Un pequeño dispositivo luminoso, conectado y fácil de usar, que debía marcar un antes y un después en las carreteras españolas. Sin embargo, lo que empezó como una solución tecnológica ha terminado convirtiéndose en un foco de polémica que ya trasciende el ámbito del motor.
En los últimos días, el debate ha dado un salto cualitativo tras las declaraciones del abogado Xavi Abat, que apunta directamente a un posible escándalo judicial en torno a la comercialización de la baliza. Sus palabras, apoyadas en declaraciones públicas de uno de los fundadores del producto, han encendido las alarmas y han puesto en cuestión tanto el proceso de implantación como las cifras económicas que rodean a este dispositivo.
4Una baliza obligatoria y millones de conductores afectados
A partir de este 2026, todos los vehículos deberán llevar una baliza V16 conectada, lo que supone un cambio radical en los hábitos de los conductores. Este detalle es clave para entender por qué el debate ha alcanzado tal magnitud. Porque no se trata de un accesorio opcional, sino de un elemento obligatorio que impactará directamente en el bolsillo de millones de usuarios.
La polémica añade una capa de incertidumbre a un dispositivo que, en teoría, debía aportar tranquilidad. Muchos conductores se preguntan ahora si la baliza fue la mejor solución posible o si existían alternativas que no se exploraron. La sombra del posible ‘Caso Balizas’ planea sobre un producto que ha llegado a su fecha clave de implantación.








