Trabajar a pie de carretera siempre ha sido una de las tareas más peligrosas dentro del sector del transporte y la movilidad. Detrás de cada señal de obras o de cada señalización de mantenimiento hay personas que están expuestas al tráfico rodado, moviéndose a pocos metros de vehículos que circulan a alta velocidad. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha señalado recientemente que este riesgo es especialmente grave y que, en muchos casos, los operarios no reciben la protección adecuada para minimizarlo.
Los accidentes que implican a trabajadores que realizan labores de conservación o reparación en las carreteras no solo suponen un problema laboral, sino también una cuestión de seguridad vial que afecta a todos los usuarios de la vía. Aunque la mayoría de las políticas públicas se centran en los conductores y su comportamiento, la seguridad de los equipos que trabajan en carretera merece una atención específica. Así lo ha reconocido la DGT ante la prensa recientemente, lo que pone sobre la mesa un debate necesario sobre la forma en que se gestionan estas situaciones de alto riesgo.
3Factores que multiplican el riesgo
La combinación de velocidad, falta de visibilidad y proximidad al tráfico es una mezcla que aumenta de forma significativa el riesgo de accidentes en zonas de trabajo. Los conductores que no reducen suficientemente la velocidad al acercarse a una zona de obras, o que no respetan la señalización temporal, son una de las causas principales de que estos siniestros ocurran. Además, la infraestructura vial en algunos tramos no permite un margen de seguridad adecuado para que los trabajadores realicen sus tareas sin exponerse directamente al paso de vehículos.
El factor humano también juega un papel clave. La propia DGT ha señalado que en muchos casos los incidentes viales, como atropellos a peatones o trabajadores, están relacionados con comportamientos de conducción imprudentes o con distracciones al volante. Esto subraya la necesidad de campañas de concienciación que vayan más allá de informar a los conductores de los riesgos habituales y que incluyan explícitamente la importancia de respetar las zonas de trabajo en carretera.








