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miércoles, 11 febrero 2026

Los operarios de carreteras en el punto de mira de la DGT: sufren un ‘grave riesgo’

La DGT ha reconocido que los operarios de mantenimiento y conservación de carreteras afrontan un “grave riesgo” de atropello en su trabajo diario. Recientes accidentes mortales han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de estos profesionales ante vehículos que circulan a alta velocidad. Este reconocimiento abre la puerta a debatir nuevas medidas para proteger a quienes trabajan en las vías españolas.

Trabajar a pie de carretera siempre ha sido una de las tareas más peligrosas dentro del sector del transporte y la movilidad. Detrás de cada señal de obras o de cada señalización de mantenimiento hay personas que están expuestas al tráfico rodado, moviéndose a pocos metros de vehículos que circulan a alta velocidad. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha señalado recientemente que este riesgo es especialmente grave y que, en muchos casos, los operarios no reciben la protección adecuada para minimizarlo.

Los accidentes que implican a trabajadores que realizan labores de conservación o reparación en las carreteras no solo suponen un problema laboral, sino también una cuestión de seguridad vial que afecta a todos los usuarios de la vía. Aunque la mayoría de las políticas públicas se centran en los conductores y su comportamiento, la seguridad de los equipos que trabajan en carretera merece una atención específica. Así lo ha reconocido la DGT ante la prensa recientemente, lo que pone sobre la mesa un debate necesario sobre la forma en que se gestionan estas situaciones de alto riesgo.

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El contexto actual: trabajos en carretera y peligro real

fuente: propia

Para muchos conductores, las obras o señalizaciones en carretera son simplemente un obstáculo más mientras viajan. Detrás de esa señalización, sin embargo, hay equipos de operarios que trabajan en condiciones complicadas, a menudo expuestos a coches y camiones que pasan a escasos metros. La DGT ha reconocido que este entorno crea un “grave riesgo” de atropello para estos trabajadores, especialmente en tramos donde la visibilidad es reducida o la velocidad de los vehículos es elevada.

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Esta preocupación no surge de la nada. En la última semana se han registrado atropellos graves que han terminado en tragedia, como el caso de una grúa que atropelló a operarios que trabajaban en la autovía A-8, en Galicia, provocando varias víctimas mortales y heridos graves. Estos incidentes muestran que la combinación entre tráfico en alta velocidad y presencia de personal en la calzada puede ser letal si no se toman medidas adicionales de protección.

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