Todo el mundo deberíamos viajar en cámper o autocaravana, al menos, una vez en la vida, y experimentar la libertad y comodidad que supone llevar ‘la casa a cuestas’. Pero ojo, no todo va a ser dormir frente al mar o recorrer pueblos a tu gusto. También hay cuestiones que tienes que tener en cuenta y que van desde la normativa hasta otros asuntos más técnicos.
En esta ocasión, Diana (fotógrafa) explica que tuvo que aprender a la fuerza cómo nivelar su cámper. «Nunca le daba importancia. Hasta que una noche, al abrir la nevera, todo se volcó y me di cuenta de que dormir cuesta abajo no era tan divertido como pensaba«, explica.
Si conduces uno de estos vehículos, tienes que aprender a nivelar la cámper porque influye en el descanso, en la seguridad y en el funcionamiento de los electrodomésticos. Además, si está mal nivelada, puede generar problemas en muebles, puertas, en la cocina o en la nevera, y a la larga incluso afectar al chasis. Toma nota.
Calzos, cuñas y otros sistemas: qué opciones hay para nivelar tu cámper

En primer lugar, nivelar una cámper significa ponerla en posición completamente horizontal (o plana) con accesorios como calzos o cuñas en las ruedas, para una correcta distribución del peso sobre toda la estructura. Eso sí, no es lo mismo utilizar calzos que cuñas o cualquier otro sistema, y te contamos por qué.
- Los calzos se colocan delante o detrás de las ruedas para que el vehículo no se mueva, pero no levantan la cámper. Sirve como una medida de seguridad, sobre todo en pendientes, así que no va a hacer que duermas comodísimo.
- Las cuñas, en cambio, permiten elevar una rueda sobre el terreno irregular para nivelar así el vehículo.
«Empecé usando piedras y maderas al principio, pero las cuñas hacen todo más fácil y seguro. Además, son compactas y caben en cualquier maletero», explica Diana. Antes de decantarte por las definitivas, tienes que fijarte en el material, que debe ser resistente y con una superficie estriada. La anchura tiene que ser proporcional al neumático y la altura normalmente permite tres niveles de elevación, según la inclinación del terreno.
¿Y cómo colocarlas? Es bastante fácil, aunque no tengas experiencia o sea tu primera vez con una cámper. Se ponen delante o detrás de la rueda que necesita ser elevada, avanzando poco a poco hasta que la cámper queda completamente nivelada. Y después la puedes asegurar con calzos si el terreno es muy inclinado.
En pendientes ‘extremas’ o si buscas aún más comodidad, hay sistemas más sofisticados, como patas hidráulicas, suspensión neumática o estabilizadores, aunque lógicamente el precio también aumenta.
Cómo saber si tu cámper está nivelada

En realidad, para comprobar la nivelación no necesitas tecnología avanzada ni mucho menos. El método más clásico es el nivel de burbuja, que se coloca sobre una encimera o superficie plana. Si no tienes, una botella de agua tumbada hace la misma función, y es que si rueda sola hacia un lado, es que hay pendiente. Por mínima que sea. También hay apps de inclinómetro para medir fácilmente la inclinación lateral y longitudinal del vehículo.
Diana recuerda la primera vez que niveló su cámper: «Pensé que estaba bien aparcada y resultó que toda la noche dormí con la cabeza más baja que los pies. Desde entonces, nunca salgo sin mi nivel y mis cuñas«. No nivelarla correctamente puede generar problemas muy fáciles de resolver, como que las puertas o los armarios no cierren bien, que el agua no drene e incluso que los electrodomésticos no funcionen como deberían.
«Siempre busco un terreno firme antes de aparcar, evito el césped blando o la arena húmeda, y ajusto las cuñas según la inclinación exacta. Incluso una rueda puede necesitar más altura que la otra», advierte Diana, para evitar que otros conductores cometan los mismos errores.








