España vive desde hace años una paradoja difícil de sostener: el transporte de mercancías por carretera es más imprescindible que nunca para la economía, pero cada vez faltan más profesionales dispuestos a ponerse al volante. Las estanterías llenas, los plazos de entrega y el comercio electrónico dependen de un engranaje que empieza a chirriar por la escasez de conductores. En este contexto, el sector ha tenido que mirar más allá de nuestras fronteras para encontrar soluciones reales y rápidas.
Tras las primeras experiencias de captación de camioneros en Marruecos, ahora el foco se desplaza hacia un país con una larga tradición en el transporte internacional: Turquía. Un acuerdo reciente abre la puerta a la llegada de hasta 30.000 nuevos conductores a medio plazo, una cifra que podría aliviar de forma notable uno de los mayores problemas estructurales del transporte por carretera en España.
6El transporte por carretera, pilar de la economía española
Más del 90% de las mercancías en España se mueven por carretera, a pesar de los esfuerzos por impulsar el transporte ferroviario. Esta realidad convierte a los camioneros en una pieza esencial del engranaje económico, muchas veces invisible para el gran público. Sin ellos, la cadena de suministro simplemente se detiene.
La apuesta por Turquía demuestra hasta qué punto el sector es consciente de la gravedad de la situación. Si el acuerdo cumple sus objetivos, miles de camiones volverán a rodar con normalidad y las empresas podrán afrontar el futuro con mayor estabilidad. Mientras tanto, el reto sigue siendo el mismo: garantizar que la profesión de camionero tenga un futuro atractivo y sostenible en España.








