España vive desde hace años una paradoja difícil de sostener: el transporte de mercancías por carretera es más imprescindible que nunca para la economía, pero cada vez faltan más profesionales dispuestos a ponerse al volante. Las estanterías llenas, los plazos de entrega y el comercio electrónico dependen de un engranaje que empieza a chirriar por la escasez de conductores. En este contexto, el sector ha tenido que mirar más allá de nuestras fronteras para encontrar soluciones reales y rápidas.
Tras las primeras experiencias de captación de camioneros en Marruecos, ahora el foco se desplaza hacia un país con una larga tradición en el transporte internacional: Turquía. Un acuerdo reciente abre la puerta a la llegada de hasta 30.000 nuevos conductores a medio plazo, una cifra que podría aliviar de forma notable uno de los mayores problemas estructurales del transporte por carretera en España.
5Una solución que genera debate en el sector
Aunque la iniciativa ha sido bien recibida por buena parte de las empresas, también ha abierto un debate dentro del sector del transporte. Algunos profesionales cuestionan si la captación de camioneros extranjeros es la solución definitiva o solo un parche temporal a un problema más profundo.
Las organizaciones sectoriales insisten en que estas medidas deben ir acompañadas de mejoras en las condiciones laborales, salarios más competitivos y una mayor visibilidad de la profesión. De lo contrario, España seguirá dependiendo del exterior para cubrir un puesto clave en su economía. Aun así, la llegada de conductores turcos se percibe como un balón de oxígeno necesario e inmediato.








