España vive desde hace años una paradoja difícil de sostener: el transporte de mercancías por carretera es más imprescindible que nunca para la economía, pero cada vez faltan más profesionales dispuestos a ponerse al volante. Las estanterías llenas, los plazos de entrega y el comercio electrónico dependen de un engranaje que empieza a chirriar por la escasez de conductores. En este contexto, el sector ha tenido que mirar más allá de nuestras fronteras para encontrar soluciones reales y rápidas.
Tras las primeras experiencias de captación de camioneros en Marruecos, ahora el foco se desplaza hacia un país con una larga tradición en el transporte internacional: Turquía. Un acuerdo reciente abre la puerta a la llegada de hasta 30.000 nuevos conductores a medio plazo, una cifra que podría aliviar de forma notable uno de los mayores problemas estructurales del transporte por carretera en España.
4Formación, idioma y homologación como claves del proceso
La llegada de camioneros turcos no será inmediata ni improvisada. El plan contempla un proceso integral que incluye formación específica, aprendizaje del castellano y obtención de las titulaciones necesarias para conducir vehículos pesados en España. Todo ello se desarrollará en el Campus FP de Córdoba, que también se hará cargo del alojamiento y la manutención durante el periodo formativo.
Este enfoque busca asegurar una integración profesional y social adecuada, evitando problemas habituales en procesos de contratación internacional. Las empresas de transporte recibirán conductores ya preparados para incorporarse a las rutas nacionales e internacionales, reduciendo los tiempos de adaptación y garantizando la seguridad vial.








