España vive desde hace años una paradoja difícil de sostener: el transporte de mercancías por carretera es más imprescindible que nunca para la economía, pero cada vez faltan más profesionales dispuestos a ponerse al volante. Las estanterías llenas, los plazos de entrega y el comercio electrónico dependen de un engranaje que empieza a chirriar por la escasez de conductores. En este contexto, el sector ha tenido que mirar más allá de nuestras fronteras para encontrar soluciones reales y rápidas.
Tras las primeras experiencias de captación de camioneros en Marruecos, ahora el foco se desplaza hacia un país con una larga tradición en el transporte internacional: Turquía. Un acuerdo reciente abre la puerta a la llegada de hasta 30.000 nuevos conductores a medio plazo, una cifra que podría aliviar de forma notable uno de los mayores problemas estructurales del transporte por carretera en España.
2El envejecimiento de los camioneros españoles
Uno de los grandes lastres del sector es el envejecimiento progresivo de los camioneros en activo. La franja de edad predominante se sitúa entre los 45 y los 55 años, lo que anticipa un escenario complejo a corto y medio plazo. En la próxima década, cerca de un tercio de los actuales conductores profesionales se jubilarán, dejando un vacío difícil de cubrir.
La falta de relevo generacional responde a varios factores: jornadas largas, vida lejos de casa, responsabilidad elevada y una imagen del oficio que no resulta atractiva para los más jóvenes. A pesar de los esfuerzos por dignificar la profesión, el transporte sigue sin seducir a nuevas generaciones, lo que obliga a buscar alternativas en otros mercados laborales.







