El conflicto en Oriente Medio ha provocado la subida abrupta de la gasolina y el diésel en España y en tantos otros países, así que te puedes imaginar la responsabilidad que supone conducir un camión cisterna y transportar combustible en los tiempos que corren.
Es el caso de Óscar, que espera «que no haya muchos como El Dioni«. Se refiere a un vigilante que a finales de los años 80 robó un furgón blindado con casi 300 millones de pesetas (unos dos millones de euros, al cambio). Salvando las distancias, conducir un camión cisterna con unos 36.000 litros es un peligro y una responsabilidad a partes iguales.
«Ahí detrás llevo unos 72.000 euros«, explica, haciendo una cuenta rápida. Así que te puedes imaginar lo que supone con el precio del combustible por las nubes.
2Seguridad, responsabilidad y riesgos: lo que no se ve de este trabajo
Desde fuera, podemos pensar que el trabajo de un camionero es simplemente conducir, pero suele haber otros factores que influyen. La seguridad es otro de ellos.
«Llevas algo delicado, no solo por el valor, también por lo que es», explica Óscar. El combustible es caro y, además, necesita unas condiciones de transporte muy concretas. Es necesario planificar muy bien las rutas, realizar los controles correspondientes y seguir al detalle los procedimientos.
No es que los robos sean demasiado habituales, pero la pequeña posibilidad siempre está ahí. Sobre todo en momentos de incertidumbre y tensión, como el que estamos viviendo, y ante precios al alza. La ventaja es que los sistemas de control han evolucionado muchísimo y ahora es posible seguir las rutas, los protocolos de carga y descarga, y tener una trazabilidad constante del producto.


