La ITV es un trámite que nos pone un poco nerviosos a todos los conductores. No se trata solo de que el coche frene o de que las luces funcionen bien, sino de estar al día con una normativa que cambia para adaptarse a los nuevos tiempos.
Para este 2026, la entrada en vigor de la versión 7.9 del manual de procedimiento vuelve a darle una vuelta a la inspección. Si quieres evitar una revisión con resultado desfavorable, te interesa saber lo que los técnicos van a mirar con lupa a partir de ahora.
Cambios en el control de tacógrafos y limitadores

Uno de los puntos donde más se va a notar la nueva normativa de la ITV es en el transporte de mercancías y pasajeros. Si eres profesional, ya sabes que el tacógrafo es un elemento fundamental de tu vehículo. Hasta ahora, a veces había discrepancias sobre cómo se debían revisar estos sistemas en la ITV. Sin embargo, con la llegada de 2026, todo se ha alineado con la norma UNE 66102:2025. Esto significa que los inspectores van a trabajar de forma mucho más coordinada con los centros técnicos especializados en tacógrafos. No se trata de una revisión superficial, sino de una comprobación a fondo de que todo el sistema de control funciona como un reloj.
Cuando lleves tu vehículo profesional a la estación, el técnico va a dedicar mucho más tiempo a las comprobaciones visuales. Van a mirar con detalle sensores, precintos que evitan las manipulaciones y placas identificativas del equipo. También van a revisar que los neumáticos coincidan con lo que marca la documentación asociada al sistema de limitación de velocidad.
Es muy importante entender que cualquier pequeña manipulación o fallo en el precinto puede suponer un problema serio. El objetivo de la revisión es garantizar que todos los conductores respetan los tiempos de descanso necesarios para evitar accidentes por fatiga en las carreteras.
Además, vivimos en una época donde los vehículos son verdaderos ordenadores con ruedas. Esto es algo que la ITV ha integrado en sus protocolos para 2026. En el caso de los vehículos industriales, la gestión del software de los tacógrafos ha cobrado una importancia vital. El manual ahora especifica de forma muy clara qué partes del programa informático deben ser verificadas por los centros técnicos. Estos centros deben emitir informes que luego deberás presentar en la ITV. Recuerda que estos sistemas tienen una periodicidad de revisión bienal, por lo que tienes que cuadrar muy bien tus fechas para no presentarte en la estación de inspección con un certificado de software caducado.
Esta mayor atención al componente digital del vehículo busca evitar hackeos o alteraciones de datos que empañan la seguridad del sector. Si el software no es el correcto o presenta versiones no homologadas, el inspector no podrá dar el visto bueno.
Por eso, si te dedicas al transporte, debes mantener una comunicación fluida con tu taller de confianza y con el centro técnico de tacógrafos. Asegúrate de que todas las actualizaciones están al día antes de pedir cita para la inspección, porque ahora no se va a dejar pasar ni un solo detalle relacionado con los parámetros digitales del limitador o del registrador de datos.
Nuevas reglas para los amantes de los coches históricos

Si eres el afortunado propietario de un vehículo histórico, las novedades de 2026 traen una mezcla de orden y alivio. Hasta ahora, pasar la ITV con un coche de hace cuarenta o cincuenta años era una lotería. En algunas estaciones eran más permisivos y en otras te pedían elementos que el coche ni siquiera traía de fábrica. Para solucionar este caos, el nuevo manual de procedimiento ha establecido límites temporales muy claros para los sistemas de alumbrado y señalización. Esto quiere decir que ahora existe una lista oficial que dice qué luces debe llevar tu coche según el año en que se fabricó. Si tu vehículo es tan antiguo que en su época no eran obligatorios ciertos intermitentes o luces de posición, el manual te exime de llevarlos de forma explícita.
Esto es una gran noticia porque elimina la subjetividad del inspector. Ya no dependerás de si la persona que te atiende conoce bien el modelo o no. El manual le dirá exactamente qué puede exigir y qué no. De esta forma, se protege la originalidad del vehículo histórico mientras se garantiza que puede circular con seguridad. Si tienes un coche catalogado como tal, revisa bien la fecha de fabricación y consulta la tabla de exenciones. Así, cuando llegues a la línea de inspección, podrás defender con el reglamento en la mano que tu coche es legal aunque no tenga las mismas luces que un vehículo moderno. Es una forma de dar coherencia a un sector que necesitaba reglas fijas para sobrevivir.
Dentro del mundo de los clásicos existe una categoría que siempre ha dado muchos quebraderos de cabeza: los vehículos del Grupo B. Estos son los coches históricos que llegan a la ITV sin tener todavía una matrícula española, normalmente porque han sido importados de otros países. Hasta ahora, el proceso para matricular estos coches era un laberinto burocrático lleno de interpretaciones distintas según la comunidad autónoma donde te encontraras. Con la versión 7.9 del manual, se ha detallado paso por paso qué documentación te van a pedir y qué comprobaciones son obligatorias para estos modelos.
Si estás pensando en traer un coche clásico de fuera para matricularlo aquí en 2026, el proceso será ahora mucho más predecible. El documento concreta cómo deben actuar las estaciones para asegurar que el coche cumple con los estándares españoles sin perder su esencia histórica. Se acabaron las sorpresas de última hora donde te pedían un papel que nadie sabía dónde conseguir. Ahora todo está escrito de forma muy clara para que la matriculación sea un trámite fluido.
Lo que se busca es que no haya divergencias de interpretación entre estaciones, lo que te da una seguridad jurídica mucho mayor a la hora de invertir en un vehículo de colección fuera de España.
Un futuro más homogéneo y riguroso para todos

La evolución de la ITV para este año 2026 no se centra en poner más trabas, sino en hacer que el sistema sea más justo y profesional. El objetivo es que la inspección evolucione al mismo ritmo que lo hacen los vehículos. No tendría sentido seguir revisando un camión moderno con las mismas herramientas y criterios que se usaban hace treinta años. Al reforzar la coordinación entre los distintos centros técnicos y las estaciones, se consigue que el sello de la ITV tenga un valor real para la seguridad de todos los que usamos las carreteras.
Tanto si eres un profesional que depende de su vehículo para trabajar, como si eres un particular con un coche clásico, estos cambios te benefician a largo plazo. Una inspección rigurosa e imparcial garantiza que los vehículos que circulan a tu lado no son un peligro y que se cumple la ley de forma igualitaria en todo el territorio nacional.
Conocer estos nuevos detalles del manual de la ITV te permitirá ir preparado, con la documentación correcta y con la tranquilidad de que sabes qué es lo que te van a pedir. Mantener tu vehículo en buen estado no es solo por pasar la inspección, sino por seguridad.








