Cada vez que llega el cambio horario, la conversación suele centrarse en el cansancio, la falta de sueño o lo que le cuesta al cuerpo adaptarse. El reloj se adelanta una hora y eso provoca que muchas personas tengan problemas para dormir. Sin embargo, en el mundo del motor hay otra consecuencia de la que casi nadie habla: cómo influye el cambio de hora en el coche y en la forma de conducir.
Aunque el horario de verano trae más horas de luz por la tarde, también cambia nuestros hábitos al volante. Se conduce con más sueño y altera aspectos que afectan directamente a la seguridad. Ernesto, mecánico de taller multimarca, lo resume así: «Se habla mucho de lo que supone el cambio de hora para el cuerpo, pero nadie sobre cómo afecta al coche». Y es que puede provocar fallos si el conductor no toma ciertas precauciones.
4Más desplazamientos y aumento de los riesgos
Con el horario de verano aumentan los trayectos por ocio, escapadas y viajes cortos. El número de coches en circulación se incrementa, más aún si tenemos en cuenta que coincide con el inicio de la Semana Santa. Como consecuencia, también aumenta el riesgo de accidente, sobre todo si el conductor está cansado o el vehículo no está en buenas condiciones.
Un factor importante en todo ello es la visibilidad. Muchos desplazamientos se realizan al amanecer o al anochecer, cuando la luz cambia rápidamente. Los parabrisas sucios, escobillas gastadas o faros en mal estado también pueden dificultar la conducción, incluso con buena iluminación natural.


