Ernesto (44), mecánico: ‘Solo hablan de lo que supone el cambio horario para el cuerpo humano, pero nadie dice cómo afecta a tu coche’

Cambiar al horario de verano no solo afecta al sueño, también a la conducción. Tanto el cuerpo como el coche sufren tras adelantar el reloj. Revisar el vehículo puede evitar averías y accidentes.

Cada vez que llega el cambio horario, la conversación suele centrarse en el cansancio, la falta de sueño o lo que le cuesta al cuerpo adaptarse. El reloj se adelanta una hora y eso provoca que muchas personas tengan problemas para dormir. Sin embargo, en el mundo del motor hay otra consecuencia de la que casi nadie habla: cómo influye el cambio de hora en el coche y en la forma de conducir.

Aunque el horario de verano trae más horas de luz por la tarde, también cambia nuestros hábitos al volante. Se conduce con más sueño y altera aspectos que afectan directamente a la seguridad. Ernesto, mecánico de taller multimarca, lo resume así: «Se habla mucho de lo que supone el cambio de hora para el cuerpo, pero nadie sobre cómo afecta al coche». Y es que puede provocar fallos si el conductor no toma ciertas precauciones.

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La batería y los sistemas eléctricos también lo sufren

Fuente propia

Aunque el horario de verano trae más horas de luz, el coche sigue dependiendo de numerosos sistemas eléctricos que pueden resentirse si no están en buen estado. Los arranques en frío por la mañana, el uso del climatizador o la mayor utilización de dispositivos electrónicos dentro del vehículo hacen que la batería trabaje más.

En muchas ocasiones, una batería que parecía funcionar correctamente puede empezar a fallar justo después del cambio horario, sobre todo si ya tiene varios años. Los mecánicos aconsejan comprobar su estado antes de iniciar viajes largos, ya que un fallo eléctrico suele aparecer en el momento más inoportuno.