Durante décadas, cambiar el aceite del coche cada 10.000 kilómetros —o una vez al año, lo que antes ocurriera— ha sido casi un dogma del mundo del motor. Una norma no escrita que muchos conductores han seguido a rajatabla, convencidos de que así protegían el motor y alargaban la vida útil de su vehículo. Pero, como con tantos otros hábitos heredados, la tecnología y la investigación han empezado a ponerlo en duda.
Hoy, con motores más eficientes, lubricantes mucho más avanzados y estudios técnicos que van más allá de la simple intuición, conviene replantearse si realmente es necesario cambiarlo con tanta frecuencia. Porque puede que, sin saberlo, estés gastando dinero de más… y tirando aceite que aún tiene mucho que ofrecer.
7Menos mitos, más sentido común
El estudio es claro: el aceite no se estropea simplemente por estar un año en el cárter. El verdadero desgaste llega con los kilómetros y las condiciones de uso. Mantener el mito de los 10.000 kms puede llevarte a gastar dinero innecesariamente y desperdiciar aceite que aún cumple su función.
La mejor receta es mirar el odómetro, entender cómo usas tu coche y confiar en la tecnología actual. Cuidar el motor no consiste en cambiar el aceite antes de tiempo, sino en hacerlo cuando realmente toca. Y eso es una buena noticia, tanto para el medioambiente como para tu bolsillo.


