Durante décadas, cambiar el aceite del coche cada 10.000 kilómetros —o una vez al año, lo que antes ocurriera— ha sido casi un dogma del mundo del motor. Una norma no escrita que muchos conductores han seguido a rajatabla, convencidos de que así protegían el motor y alargaban la vida útil de su vehículo. Pero, como con tantos otros hábitos heredados, la tecnología y la investigación han empezado a ponerlo en duda.
Hoy, con motores más eficientes, lubricantes mucho más avanzados y estudios técnicos que van más allá de la simple intuición, conviene replantearse si realmente es necesario cambiarlo con tanta frecuencia. Porque puede que, sin saberlo, estés gastando dinero de más… y tirando aceite que aún tiene mucho que ofrecer.
5¿Qué dicen los fabricantes actualmente?
Si revisas el manual de un coche moderno, puede que te sorprendas. Muchos fabricantes ya recomiendan cambio de aceite a los 20.000, 25.000 o incluso 30.000 kilómetros, especialmente en motores diésel o híbridos. Algunos modelos incorporan sensores que analizan su estado y avisan cuando es necesario sustituirlo.
No es marketing, es el reflejo de cómo ha evolucionado el aceite y la ingeniería de los motores. En estos casos, seguir cambiándolo cada 10.000 kms no aporta beneficios reales, salvo para la tranquilidad mental del propietario y la factura del taller.


