«Es un bulo que vayan a desaparecer los coches diésel«. Es la frase que Diego, gasolinero de una estación de servicio de Palencia, lleva meses pronunciando cada vez que le preguntan por los motores de combustión. Y lo dice basándose en su propia experiencia, porque a diario ve cómo el surtidor del diésel recibe muchas más ‘visitas’ que el de la gasolina.
En los últimos años, hemos escuchado bastante la idea de que el gasóleo tiene los días contados por las restricciones en ciudades, las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y los distintivos ambientales. La realidad es que el diésel sigue teniendo mucho peso en el parque móvil español.
3¿Y el gasóleo agrícola?

Cuando hablamos del diésel, casi siempre pensamos en el coche, pero hay mucho más. El gasóleo B (agrícola) también tiene un peso importante, pues en 2025 se distribuyeron 66.388 toneladas. Está bonificado por el Gobierno para ayudar al sector, aunque su uso fuera de los vehículos autorizados está castigado por ley.
Y no creas que puedes hacer el ‘truco’ y repostar más barato, porque es de color rojo y es muy fácil de reconocer. De hecho, la Policía ha hecho controles en zonas rurales para multar a conductores que repostan este diésel agrícola.
También es cierto que la tendencia ha reducido el consumo, sobre todo por la mejora de la eficiencia en maquinaria agrícola y cambios en las técnicas de trabajo.


