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viernes, 2 enero 2026

Bosch convierte el coche en un socio inteligente gracias a la IA

En el CES 2026, el gigante alemán presenta una plataforma basada en inteligencia artificial capaz de aprender del conductor, anticiparse a sus necesidades y transformar el automóvil en un espacio conectado, productivo y en permanente diálogo.

La inteligencia artificial ya no es una promesa futura ni un lujo reservado a laboratorios y centros de datos. Es una tecnología cotidiana que se cuela en la forma en que compramos, trabajamos y nos comunicamos. Ahora, también está a punto de cambiar de manera profunda la experiencia al volante. En el CES 2026 de Las Vegas, Bosch, el mayor proveedor de automoción del mundo, presentará una nueva plataforma de cabina impulsada por IA con un objetivo ambicioso: transformar el coche de un simple medio de transporte en un socio inteligente capaz de aprender, anticipar y adaptarse al conductor.

La propuesta de Bosch va mucho más allá de un asistente de voz mejorado o de una pantalla más grande. Se trata de una arquitectura tecnológica completa que integra inteligencia artificial avanzada (aquí otras aplicaciones), conectividad en la nube y un potente hardware de procesamiento. En el centro del sistema se encuentra el chip Drive AGX Orin de Nvidia, un sistema en chip capaz de alcanzar hasta 200 teraoperaciones por segundo.

Conversaciones más naturales

Esta potencia permite procesar en tiempo real los datos procedentes de sensores, cámaras y micrófonos, y ejecutar modelos avanzados de visión y lenguaje que hacen posible un razonamiento en varios pasos y conversaciones mucho más naturales.

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El resultado es un puesto de conducción que entiende el contexto. Si el conductor dice «tengo frío», el sistema no se limita a pedir una orden adicional, sino que interpreta la situación y actúa: activa la calefacción del asiento, ajusta la climatización y modifica la intensidad del ventilador. Es un cambio sutil, pero revelador, que ilustra la ambición de Bosch por humanizar la relación entre el usuario y el vehículo.

Colaboración estrecha con Microsoft

Repensar la experiencia de conducción implica también replantear el uso del tiempo. Bosch quiere convertir los momentos improductivos en oportunidades de trabajo o gestión personal, siempre sin comprometer la seguridad. Para ello, colabora estrechamente con Microsoft e integra su plataforma Foundry, utilizada para desarrollar y gestionar aplicaciones y agentes de IA. Gracias a esta alianza, la cabina puede acceder a la suite Microsoft 365 directamente desde la interfaz del vehículo.

En la práctica, esto abre escenarios inéditos: un conductor puede unirse a una reunión de Microsoft Teams mediante un simple comando de voz mientras el coche activa de forma automática sistemas de asistencia a la conducción, como el control de crucero adaptativo. La tecnología no solo responde, sino que coordina distintos sistemas para facilitar la tarea y reducir la carga cognitiva del usuario.

Impulso de Bosch gracias a la IA

Esta visión encaja con una tendencia más amplia en la industria: el coche como tercer espacio, a medio camino entre el hogar y la oficina. En un contexto en el que el trabajo híbrido y la movilidad eléctrica ganan peso, Bosch apuesta por un vehículo más conectado, inteligente y flexible. No es casualidad que la compañía estime que, para 2030, casi la mitad de las ventas de coches nuevos en Estados Unidos serán eléctricos, un escenario que acelera la digitalización del automóvil.

Desde el punto de vista industrial, la plataforma también destaca por su capacidad de actualización. Según Markus Heyn, presidente de Bosch Mobility, la nueva plataforma de extensión de IA permite actualizar rápida y fácilmente los sistemas existentes con funciones avanzadas. Esto reduce la dependencia de ciclos de producto largos y acerca el automóvil al modelo de actualización continua propio de la electrónica de consumo.

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Foto: Bosch.

Inversión muy provechosa

Bosch no oculta sus ambiciones económicas. La compañía alemana aspira a generar más de 2.000 millones de euros en ventas de soluciones de infoentretenimiento para vehículos en 2030. Pero más allá de las cifras, la apuesta es estratégica: posicionarse como el cerebro digital del coche del futuro.

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En Las Vegas, Bosch no solo mostrará tecnología. Presentará una idea clara de hacia dónde se dirige la automoción: un vehículo que escucha, aprende y colabora. Un coche que, por primera vez, parece entendernos.

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