Durante muchos años, el debate en torno a los vehículos eléctricos de altas prestaciones ha girado en torno a una misma cuestión: ¿pueden ofrecer las mismas sensaciones de conducción que un deportivo de combustión? La firma de Múnich parece convencida de que sí, y este nuevo BMW iX3 M60 xDrive es probablemente una de las pruebas más contundentes de ello. Todo ello sin ser un auténtico M ‘pata negra’.
La versión más potente del nuevo SUV eléctrico de la casa alemana llega con el objetivo de llevar la familia iX3 a un nivel completamente diferente. No se trata únicamente de una variante más rápida o de una actualización mecánica. BMW ha aprovechado este lanzamiento (acompañado a su vez del iX4) para mostrar hasta dónde es capaz de llegar su nueva generación de tecnología eléctrica cuando se combina con el ADN dinámico que siempre ha caracterizado a sus modelos más deportivos.
612 CV y 875 Nm genera la mecánica de este BMW iX3 M60 xDrive
Bajo la carrocería de este nuevo BMW iX3 M60 xDrive nos encontramos una batería con 108,7 kWh de capacidad útil que alimenta un contundente sistema de propulsión compuesto por dos motores eléctricos, uno en cada eje. Sin embargo, es el propulsor trasero el que concentra buena parte de las novedades. La firma bávara ha desarrollado un nuevo estator y ha incorporado un inversor de mayor rendimiento, mejoras que permiten a esta criatura alcanzar una potencia combinada de 450 kW (612 CV) y un asombroso par máximo de 875 Nm.
Como te puedes imaginar, las cifras hablan por sí solas. El BMW iX3 M60 xDrive acelera de 0 a 100 km/h en apenas 3,9 segundos, un registro propio de deportivos de primer nivel y suficiente para superar en aceleración a algunos modelos de la división M impulsados por motores térmicos. Además, la velocidad máxima aumenta hasta los 240 km/h gracias a una relación de transmisión específica diseñada para esta versión. Aunque sigue estando limitada.
Un extraordinario SUV tan rápido como eficiente

Tan brillante como sus prestaciones, es su eficiencia. Y es que esta impresionante versión del nuevo SUV eléctrico de la compañía alemana firma unos sensacionales 754 kilómetros de autonomía media en ciclo WLTP. Además, gracias a su arquitectura eléctrica de 800 voltios, admite recargas en corriente continua a una potencia máxima de 400 kW. De ahí que en cuestión de 10 minutos sea capaz de acumular energía para poder recorrer 340 kilómetros.
Más allá de la potencia bruta o de su eficiencia, BMW asegura haber trabajado intensamente en el comportamiento dinámico de este iX3 M60 xDrive. El protagonista de esta evolución es el denominado “Heart of Joy”, un sofisticado sistema informático encargado de coordinar múltiples funciones relacionadas con la conducción. Este cerebro electrónico trabaja junto al nuevo conjunto BMW M Dynamic Performance Control para optimizar la respuesta del vehículo en cada situación.
BMW ha trabajado en el chasis del iX3 M60 xDrive para potenciar su dinámica

La marca alemana también destaca importantes avances en el sistema de frenada regenerativa, que ahora promete una respuesta más progresiva y natural. Un aspecto especialmente relevante en un coche eléctrico de elevadas prestaciones, donde la transición entre retención y frenada tradicional resulta clave para la experiencia de conducción.
Aunque no se trata de un modelo M puro y duro, el equipamiento de este BMW iX3 M60 xDrive incluye elementos habituales en vehículos de altas prestaciones. La suspensión adaptativa M con amortiguadores controlados electrónicamente viene de serie, al igual que una dirección de relación variable revisada para ofrecer una respuesta más precisa según el modo de conducción seleccionado.
Muchos detalles para diferenciarlo del resto de sus hermanos

Uno de los elementos más interesantes es la incorporación de un diferencial trasero M Sport controlado electrónicamente. Esta solución permite gestionar con mayor precisión la entrega de potencia entre las ruedas posteriores, mejorando tanto la motricidad como la agilidad en curva. Además, BMW ha reforzado diversos componentes estructurales y realizado ajustes específicos en la suspensión para afinar todavía más el comportamiento del conjunto.
A nivel estético, el iX3 M60 xDrive apuesta por una evolución discreta. Las diferencias respecto al resto de la gama son evidentes para los aficionados más observadores, aunque sin recurrir a una imagen excesivamente agresiva. Destacan las nuevas firmas lumínicas, las llantas M de 21 pulgadas de serie y la posibilidad de equipar diseños de hasta 22 pulgadas.
El nuevo iX4 ha llegado con esta mecánica que también usará el Serie 3 eléctrico

El interior mantiene la avanzada arquitectura digital del resto de versiones, pero suma detalles exclusivos de la división M. Los asientos deportivos con función de masaje, el volante específico con botones dedicados para los modos Boost y M, así como las aplicaciones de monitorización dinámica, refuerzan el carácter más prestacional de este SUV eléctrico.
Con esta propuesta, la firma de Múnich busca demostrar que el futuro de la deportividad también puede ser eléctrico sin renunciar a las sensaciones que han construido la reputación de la marca durante décadas. Y no solo eso, sino que se traslada a otros modelos, porque como hemos dicho, el recién estrenado BMW iX4 también ha llegado con esta mecánica del brazo y, ya te puedes imaginar la que utilizará el extraordinario BMW i3 M60 xDrive que fue desvelado en su día, pero cuyas cifras eran ‘top secret’… hasta ahora.
Cinco claves del BMW iX3 M60 xDrive
Desarrolla una potencia conjunta de 612 CV y 875 Nm de par.
Acelera de 0 a 100 km/h en solo 3,9 segundos.
Incorpora el nuevo sistema de gestión dinámica “Heart of Joy”.
Estrena un diferencial M Sport electrónico para mejorar comportamiento y tracción.
Combina una batería de 108,7 kWh con carga rápida en corriente continua de hasta 400 kW.
Fotos: BMW


























































