BMW presentó el pasado mes de septiembre la segunda generación del iX3, un modelo que comparte muy poco con su antecesor a pesar de conservar el nombre. El salto tecnológico es profundo, y la integración en la Neue Klasse marca un antes y un después en cuanto a arquitectura, eficiencia y ambiciones dentro de su gama eléctrica. Este nuevo iX3 no sólo es la puerta de entrada a la nueva etapa de la marca bávara en el terreno de la movilidad cero emisiones, sino también una base fundamental sobre la que se construirán futuros modelos de corte deportivo.
La versión de lanzamiento, denominada iX3 50 xDrive, equipa dos motores eléctricos que combinan 489 CV, una cifra suficiente para ofrecer un rendimiento notable, con una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 4,9 segundos. Con estos datos, muchos pensaron que BMW había decidido arrancar con una propuesta muy potente para, a continuación, completar la gama con variantes más asequibles. Sin embargo, las recientes imágenes de las unidades de desarrollo confirman que la historia no termina ahí: habrá un iX3 aún más prestacional firmado por el departamento M Performance.
En la actual estructura deportiva de BMW existen dos caminos: los modelos M Performance, que representan un punto intermedio entre la gama estándar y los M puros, y los M “auténticos”, aquellos desarrollados íntegramente por BMW M GmbH. Hasta la fecha, ningún BMW M ha sido completamente eléctrico; todo apunta a que el primer hito llegará con el futuro M3 (o iM3). Dentro de esta transición, los M Performance eléctricos juegan un papel clave, como ya demuestran los i7 M70 o i4 M60.

El iX3 M en fase de pruebas encaja perfectamente en esta categoría. Su apariencia sugiere sutiles diferencias respecto al iX3 50 xDrive ya conocido. A nivel estético, la unidad avistada presenta paragolpes con ligeros aditamentos aerodinámicos, un equipo de frenos de mayor tamaño con discos perforados y algunos elementos adicionales sobre el capó que podrían estar relacionados con canalizaciones específicas de refrigeración. Por ahora, estos componentes están camuflados, lo que refuerza la idea de que BMW está testando diferentes configuraciones antes de definir la versión final.
Los cambios exteriores no parecen lo suficientemente radicales como para hablar de un BMW M en sentido estricto. Todo indica, en cambio, que la marca está dando forma a un iX3 de altas prestaciones que podría denominarse iX3 M60 xDrive, siguiendo la nomenclatura ya empleada en otros eléctricos deportivos de la casa. En cuanto a la potencia, las estimaciones sitúan la cifra en torno a los 600 CV obtenidos mediante dos o incluso tres motores eléctricos. La referencia más cercana en la gama actual es el i4 M60 xDrive, que alcanza 601 CV, aunque se basa en una plataforma distinta a la que emplea el nuevo iX3.
La presencia del iX3 M en Nürburgring añade un matiz especialmente relevante. El Nordschleife no es solo uno de los circuitos más exigentes del mundo, sino también un escenario habitual para el desarrollo de los vehículos más extremos de BMW. Su trazado de más de 20 kilómetros obliga a optimizar tanto la puesta a punto del chasis, como el control térmico de los motores y la gestión de la batería, aspectos cruciales para un eléctrico de orientación deportiva. Que el iX3 M se esté probando allí certifica que la marca busca un comportamiento dinámico a la altura de las expectativas de los clientes de la división M Performance.

Este futuro iX3 M Performance será el primero de su linaje. La generación anterior del SUV eléctrico, comercializada entre 2021 y principios de 2025, nunca contó con una variante de este tipo. De hecho, se trataba de un producto más modesto en planteamiento, basado en la plataforma del X3 de combustión y equipado con un único motor de 286 CV situado en el eje trasero. Tampoco ofrecía tracción total, un aspecto que ahora está plenamente integrado en la nueva propuesta.
Con la llegada del nuevo iX3, BMW ha optado por un enfoque completamente diferente. Sobre esta nueva base técnica y con el respaldo de la arquitectura Neue Klasse, la marca tiene margen para aumentar la potencia, mejorar la gestión térmica, refinar el comportamiento dinámico y, en definitiva, desarrollar una versión deportiva más coherente con la filosofía M Performance. El salto entre generaciones es tan grande que casi podría hablarse de dos vehículos diferentes separados únicamente por el nombre.
A la espera de conocer más detalles, el iX3 sigue rodando y acumulando kilómetros de desarrollo. La evolución promete, y todo apunta a que el próximo capítulo eléctrico de BMW M Performance ya está tomando forma. La llegada de esta nueva variante del iX3 se producirá, seguramente, para finales de 2026 o principios de 2027, y seguramente se posponga para después de la llegada de opciones más asequibles y prestacionales, de las que aún no tenemos noticias.
Galería de imágenes espía del BMW iX3 M en Nürburgring
Fotos: SHProshots




















