La conducción autónoma promete aliviar la carga de trabajo de quienes se ponen al volante de un vehículo, pero antes debe aprender de los humanos. BMW ha decidido dar un paso importante en esa dirección, de manera que a partir del pasado 1 de abril en Alemania, la marca comenzará a recopilar imágenes, vídeos y datos recogidos por los sensores directamente de los vehículos que conducen sus clientes para mejorar sus propios sistemas de asistencia a la conducción.
El programa arranca con el nuevo BMW iX3 y se extenderá progresivamente al recién presentado i3 y a futuros modelos de la marca. La firma de Múnich insiste en que todo el proceso se realiza con el consentimiento explícito del propietario. Solo si el conductor pulsa “Sí” en la pantalla central, el vehículo activará la grabación de lo que sucede dentro y alrededor del vehículo en momentos concretos de la conducción.
El objetivo es claro: alimentar con datos reales los sistemas semiautónomos de BMW, como el frenado automático de emergencia, la asistencia al cambio de carril, la alerta de tráfico cruzado y las funciones de conducción asistida en carretera y en ciudad. Sistemas que no solo buscan proteger a los ocupantes del vehículo, sino también a peatones, ciclistas y otros usuarios vulnerables de la vía.
El sistema de BMW solo se graba en situaciones críticas

BMW no pretende registrar todo lo que ocurre desde que se arranca el vehículo. El sistema está diseñado para activarse únicamente ante eventos específicos tales como frenadas bruscas, maniobras evasivas repentinas, activaciones del frenado de emergencia o situaciones de riesgo de colisión al cambiar de carril.
En esos momentos, el coche captura imágenes de las cámaras exteriores junto con información técnica relevante como la velocidad, el ángulo de giro, la posición de la dirección y lecturas de otros muchos sensores. Según la marca alemana, estos incidentes reales son mucho más valiosos que cualquier simulación o prueba realizada con vehículos de desarrollo, porque reflejan cómo conducen las personas en el día a día y cómo responden los sistemas en condiciones reales y variables.
Grandes diferencias con Tesla y con altas medidas de privacidad

Esta aproximación recuerda a lo que Tesla lleva años haciendo con su flota de vehículos, y aunque en su momento generó polémica cuando se supo que algunos empleados de la firma de California podían acceder a grabaciones que incluían hasta momentos íntimos dentro de los vehículos, lo cierto es que ha quedado relegado a un segundo plano. De ahí que BMW quiera marcar distancias claras, de manera que en su caso, los rostros se difuminan automáticamente, la función es opcional por defecto y solo se guardan los vídeos de eventos concretos en la carretera.
Además, las matrículas se hacen anónimas antes de que cualquier dato abandone el vehículo (cuando es técnicamente posible) y el sistema no se utiliza para identificar a otros usuarios de la vía. Una vez que los datos llegan a los servidores de BMW, se elimina automáticamente el número de identificación del vehículo, haciendo prácticamente imposible vincular las grabaciones con un coche o propietario concreto.
La marca insiste en que cumple estrictamente con todas las normativas europeas de protección de datos y que la privacidad del cliente es prioritaria.
BMW ha dado el primer paso en Alemania, pero hay planes de expansión

Por el momento, esta recogida de datos se limita a Alemania, pero BMW ya ha anunciado que planea extender el sistema de forma progresiva al resto del Espacio Económico Europeo. Las mejoras que se desarrollen gracias a estos datos reales podrán llegar a los clientes mediante actualizaciones de software inalámbricas (over-the-air), lo que permitirá que los vehículos vayan mejorando con el tiempo sin necesidad de pasar por el taller.
Ahora solo queda por ver cómo responderán los clientes a esta propuesta de la firma de Múnich y si el equilibrio entre mejora tecnológica y protección de la privacidad convence al público europeo. De momento, BMW ha dado el primer paso en Alemania con la esperanza de que muchos propietarios decidan colaborar activamente en el futuro de la conducción autónoma con solo pulsar ese ‘Sí’ en la pantalla central de su vehículo.


