Bentley ha levantado el telón sobre el proceso creativo y técnico que dio vida a “Supersports: FULL SEND”, su producción audiovisual más dinámica hasta la fecha, protagonizada por el especialista estadounidense Travis Pastrana. Coincidiendo con el lanzamiento de un vídeo “detrás de las cámaras”, la firma británica revela cómo convirtió su histórica sede en un auténtico circuito de acrobacias durante tres intensos días de rodaje.
El proyecto nació en abril del año pasado, cuando la llegada del nuevo Supersports abrió la puerta a explorar un formato completamente distinto en la comunicación de la marca. Internamente bautizado como “Pymkhana” —un guiño a las gymkhanas y a Pyms Lane, dirección de la factoría—, el concepto partió de una idea tan ambiciosa como arriesgada: transformar el entorno industrial de Bentley en un escenario para conducción extrema. Contra todo pronóstico, los departamentos implicados confirmaron su viabilidad, siempre que se ejecutara con una planificación exhaustiva.
Con el visto bueno del consejo de dirección, el departamento de I+D de Bentley Motors se puso manos a la obra para desarrollar una unidad experimental del Supersports llevada al límite. El objetivo era claro: eliminar las restricciones propias de un modelo de producción y maximizar su potencial dinámico. Para ello, se recalibró el diferencial electrónico de deslizamiento limitado, se desactivó permanentemente el control de estabilidad y se implementaron ajustes de software específicos para permitir burnouts tanto en parado como en movimiento.
Uno de los elementos clave fue la incorporación de un freno de mano hidráulico completamente funcional, integrado con la transmisión de doble embrague de ocho velocidades. Esta solución permitía al vehículo afrontar las estrechas curvas del complejo industrial en derrapaje controlado, en lugar de depender exclusivamente del sobreviraje por potencia. El desarrollo estuvo liderado por el ingeniero Alistair Corner, quien definió el coche como “un Supersports sin límites, capaz de mostrar el verdadero alcance de nuestro chasis y tren motriz”.
Además del vehículo principal —que ya forma parte de la colección Heritage de la marca—, Bentley preparó una segunda unidad de respaldo para cubrir cualquier eventualidad durante el rodaje de FULL SEND. Ambos coches lucían una decoración específica inspirada en el universo gymkhana, obra del artista Deathspray, y montaban llantas personalizadas de 22 pulgadas. El coche protagonista incorporaba además bloques de titanio bajo el chasis, responsables de la espectacular lluvia de chispas que culmina el film.

El rodaje tuvo lugar entre el 26 y el 28 de septiembre de 2025, con cada escena meticulosamente coreografiada para minimizar riesgos en un entorno especialmente complejo. No hay que olvidar que se trataba de una fábrica en pleno funcionamiento, con infraestructuras críticas —como tuberías de gas, cables de fibra óptica o sistemas eléctricos— situadas a escasos centímetros de las zonas de acción. Algunas secuencias, como la persecución en el aparcamiento o los burnouts en la recta Brooklands, requirieron la participación de conductores de precisión adicionales.
El despliegue humano fue igualmente notable. Más de 100 personas participaron en la producción de FULL SEND, incluyendo un equipo principal de rodaje de unas 25 personas. Entre ellos, operadores de cámara, pilotos de dron, técnicos de minicámaras y un equipo especializado encargado de un vehículo de seguimiento único: un Bentley Bentayga W12 modificado con un brazo U-Crane para capturar tomas en movimiento de alta precisión.

A este equipo se sumaron especialistas en vehículos, coordinadores de localización, personal médico, bomberos, responsables de seguridad y conductores de vehículos históricos. Cada uno desempeñó un papel fundamental para garantizar que el rodaje se desarrollara sin incidentes reseñables.
Y así fue. A pesar de velocidades superiores a los 190 km/h y maniobras al límite, el balance final fue sorprendentemente positivo: el único daño registrado en el rodaje de FULL SEND fue un retrovisor roto. Mike Sayer, responsable de comunicación de producto y productor ejecutivo del proyecto, destacó la intensidad de las jornadas, calificándolas como “las más divertidas jamás vividas en el campus de Bentley”.
Tras los tres días de grabación, el material pasó a manos del director Jon Richards, quien lideró un proceso de edición de tres meses hasta dar forma al producto final, estrenado en enero. Como detalle añadido, el film incluye 12 “Easter Eggs”: guiños y elementos ocultos pensados para los espectadores más atentos.

“Supersports: FULL SEND” no solo representa un ejercicio de espectacularidad visual, sino también una demostración técnica del potencial extremo que puede alcanzar Bentley cuando elimina todas las limitaciones. Un proyecto que redefine los límites entre ingeniería, creatividad y entretenimiento dentro del universo del automóvil de lujo.
Galería de imágenes del documental Bentley FULL SEND
Fotos: Bentley




















