La baliza V16 se ha convertido en uno de los elementos más comentados del mundo del motor en los últimos años. Presentada como el gran sustituto de los triángulos de emergencia, la Dirección General de Tráfico la ha impulsado como una solución moderna, conectada y, sobre el papel, mucho más segura. Pero no todo el mundo está tan convencido de que este dispositivo sea tan perfecto como se nos ha contado.
Alberto, informático de 40 años y aficionado a la electrónica, decidió ir un paso más allá. Compró una baliza V16 homologada, la desmontó pieza a pieza y analizó su interior con mirada crítica. Su conclusión es tan clara como inquietante: “Cuando la abres y entiendes cómo funciona, te das cuenta de que la v16 es mucho más simple, limitada y frágil de lo que la mayoría imagina”.
2La batería: el punto más débil según el análisis
Uno de los aspectos que más preocupa a este informático es la batería. La mayoría de balizas v16 utilizan pilas o baterías selladas, diseñadas para durar varios años sin mantenimiento. Sobre el papel suena bien, pero en la práctica plantea dudas.
“Cuando desmontas la baliza, ves que la batería no es especialmente grande ni sofisticada”, explica. Esto hace que su rendimiento dependa mucho de las condiciones ambientales. Frío intenso, calor extremo o largos periodos sin uso pueden afectar a su capacidad real. Alberto lo resume así: “Es un dispositivo que confía demasiado en que todo funcione como el primer día durante años”.








