La baliza V-16 conectada sigue siendo obligatoria en todos los coches y no llevarla cuesta 80 euros de multa. La DGT lo ha vuelto a confirmar después de semanas de rumores sobre una supuesta retirada que nunca se ha producido.
El director general de Tráfico, Pere Navarro, zanjó el asunto con dos palabras: ‘Fake news, mentira’. Lo dijo al ser preguntado por si el dispositivo dejaría de ser exigible. Con la baliza, insistió, ‘todo son ventajas’.
La obligación está en vigor desde el 1 de enero. Desde esa fecha, señalizar una avería o una emergencia exige este dispositivo luminoso y homologado. Quien no lleve ninguno, o lleve un modelo que no cumpla la normativa, se enfrenta a una sanción leve de 80 euros.
La baliza se coloca en el techo del vehículo y emite una luz visible a mucha distancia. En su versión conectada, además, lanza un aviso a los paneles de mensaje variable y a los navegadores para advertir de que hay un coche detenido en la calzada. Según la información oficial de la DGT, es la manera más rápida de alertar al resto de usuarios de la vía.
No es una recomendación: llevar la baliza es una obligación en vigor y saltársela se paga con 80 euros.
Qué se considera obligatorio y qué ya no sirve
La norma no deja margen a la interpretación. La baliza V-16 sustituye a los triángulos de preseñalización y, a diferencia de una simple recomendación, su incumplimiento tiene consecuencia económica. Lo que se sanciona no es la gravedad de la avería, sino no disponer del dispositivo o llevar uno que no esté homologado.
Conviene distinguir dos cosas. Una, la obligación de llevar el dispositivo a bordo. Otra, la forma correcta de colocarlo cuando el coche queda parado. En los dos casos, el criterio que aplica la Guardia Civil de Tráfico en carretera es el mismo: comprobar que la baliza está y que está homologada.
Cuánto cuesta la multa y cómo evitar el disgusto
La sanción es leve y asciende a 80 euros. No lleva aparejada detracción de puntos del carnet, pero se paga igual. La cifra es idéntica a la que antes se aplicaba a quien circulaba sin los triángulos obligatorios. No hay margen para el despiste: sale más caro no tener baliza que comprarla.
- Baliza conectada y homologada: la que exige la DGT, con aviso a paneles y navegadores.
- Dispositivo sin homologar: no sirve. La sanción es la misma que si no llevaras nada.
- Triángulos de preseñalización: ya no cubren la exigencia para la mayoría de conductores.
Los bulos sobre su retirada y el cambio del Reglamento
El rumor de que la baliza dejaría de ser obligatoria llevó a la DGT a salir al paso. Navarro negó esas versiones y las calificó de mentira. Aportó, además, un dato de uso: ‘Hemos tenido 170.000 activaciones este verano’. Su conclusión fue tajante: el dispositivo funciona bien y está consolidado.
En la misma cita, el responsable de Tráfico defendió el cambio del Reglamento General de Circulación en materia de protección de usuarios vulnerables. Lo describió como un cambio ‘significativo’ porque, por primera vez, se define qué es un usuario vulnerable y se crea un título específico para el ámbito urbano, donde recuerda que se producen unos 500 fallecidos al año.
Qué vigilar este otoño y qué viene después
La baliza no nació como un simple detalle de equipamiento. Su objetivo era reducir el tiempo que un conductor pasa junto al coche averiado, en el arcén o sobre la calzada, que es uno de los momentos de mayor riesgo de atropello. Colocarla en el techo, sin bajar del vehículo en las vías más peligrosas, respondía justo a ese problema. Por eso la DGT se ha aferrado a ella incluso cuando ha tenido que salir a desmentir su retirada.
El otro frente que conviene seguir es el normativo. La reforma del reglamento ha puesto por escrito, por primera vez, la figura del usuario vulnerable y ha reservado un título específico a la ciudad. Es un cambio de enfoque: en lugar de mirar solo al coche, la norma mira a quien va en bicicleta, a pie o en patinete. En el entorno urbano, recuerda Tráfico, se concentran alrededor de 500 fallecidos al año. Nada de eso retira la baliza del maletero.
Para el conductor de a pie, el resumen es sencillo. La baliza sigue siendo obligatoria, no hay fecha de retirada y la vigilancia en carretera no ha bajado la guardia. Llevarla a bordo, homologada y a mano, cuesta mucho menos que la multa de 80 euros. Si la tuya no está homologada o te has quedado sin batería, ya tardas en resolverlo.

