Durante los últimos años, la seguridad vial ha vivido una transformación silenciosa pero constante. La obligación de llevar balizas V16 en lugar de los clásicos triángulos marcó un antes y un después en la forma de señalizar una avería o un accidente en carretera. Sin embargo, el avance tecnológico no se detiene y, según muchos profesionales del sector, esta solución tiene ya fecha de caducidad.
Javier, técnico de emergencias con más de 30 años de experiencia a pie de carretera, lo tiene claro: “La V16 ha sido un paso adelante, pero se va a quedar corta muy pronto”. Su afirmación no es gratuita. La llegada de sistemas de llamada de emergencia conectados, capaces de avisar automáticamente a los servicios de rescate, está cambiando las reglas del juego y promete redefinir la seguridad vial.
4Qué cambia para el conductor frente a la baliza v16
La gran pregunta es inevitable: ¿qué pasará con la V16? Aunque seguirá siendo obligatoria en el corto plazo, todo apunta a que su protagonismo disminuirá a medida que los sistemas NG eCall se generalicen. “La V16 avisa a los demás conductores; el NG eCall avisa directamente a emergencias”, resume Javier con claridad.
Esto no significa que la baliza desaparezca de un día para otro, pero sí que quedará como un complemento. En un escenario ideal, el vehículo detecta el accidente, envía la señal de emergencia y los servicios actúan incluso antes de que el conductor pueda reaccionar. “Es un cambio de paradigma”, insiste el técnico, “pasamos de señalar el problema a comunicarlo automáticamente”.
La Comisión Europea ya ha puesto plazos sobre la mesa. A partir del 1 de enero de 2026, todos los vehículos de nueva homologación que incorporen sistemas eCall deberán utilizar tecnología NG eCall. Y los modelos certificados con versiones anteriores tendrán que actualizarse antes de 2027. Esto implica que, en pocos años, una parte importante del parque móvil contará de serie con estos sistemas. “Cuando eso ocurra”, apunta Javier, “la baliza V16 será casi anecdótica en muchos casos”.








