Los primeros compases de la obligatoriedad de la baliza V16 en las carreteras españolas dejan un balance tan llamativo como revelador: miles de conductores ya han utilizado el nuevo sistema de señalización y no se ha impuesto ni una sola multa. Un escenario que confirma que el cambio de los clásicos triángulos por la baliza ha llegado para quedarse, aunque lo haga con cierta flexibilidad administrativa.
Apenas dos semanas después de que los triángulos de emergencia pasaran definitivamente a la historia, la Dirección General de Tráfico (DGT) ya dispone de datos suficientes para trazar una primera radiografía del uso real de la baliza V16. Los números hablan de una implantación progresiva pero constante, y de una clara apuesta por la pedagogía antes que por la sanción.
6El futuro de la baliza V16 en Europa
El arranque de la baliza V16 en España está siendo seguido con atención por otros países. La combinación de señal luminosa y conectividad la convierte en una solución avanzada frente a los sistemas tradicionales. De hecho, algunos mercados europeos están esperando a ver cómo evoluciona su implantación antes de adoptar medidas similares.
De momento, los primeros días dejan un mensaje claro: la baliza ya es una realidad en las carreteras, los conductores empiezan a confiar en ella y la Administración apuesta por acompañar el cambio sin castigar. Si las cifras de activaciones siguen creciendo y la siniestralidad asociada a averías se reduce, la baliza V16 puede convertirse en uno de los grandes hitos recientes de la seguridad vial en España.








