comscore
lunes, 19 enero 2026

Alberto (40), informático: ‘He desmontado una baliza V16 y me he dado cuenta de que es mucho peor de lo que pensábamos’

La baliza V16 promete seguridad y tecnología. Pero su interior plantea más dudas de las esperadas. Un análisis técnico que no deja indiferente.

La baliza V16 se ha convertido en uno de los elementos más comentados del mundo del motor en los últimos años. Presentada como el gran sustituto de los triángulos de emergencia, la Dirección General de Tráfico la ha impulsado como una solución moderna, conectada y, sobre el papel, mucho más segura. Pero no todo el mundo está tan convencido de que este dispositivo sea tan perfecto como se nos ha contado.

Alberto, informático de 40 años y aficionado a la electrónica, decidió ir un paso más allá. Compró una baliza V16 homologada, la desmontó pieza a pieza y analizó su interior con mirada crítica. Su conclusión es tan clara como inquietante: “Cuando la abres y entiendes cómo funciona, te das cuenta de que la v16 es mucho más simple, limitada y frágil de lo que la mayoría imagina”.

1
Qué hay realmente dentro de una baliza v16

Las balizas V16 de la DGT, obligatorias en 2026 | Fuente propia/IA

Lo primero que sorprende, según explica Alberto, es la sencillez del dispositivo. “Esperaba encontrar algo parecido a un pequeño smartphone: sensores, una batería potente, electrónica robusta… pero no”, comenta. En su interior hay una placa básica, un módulo de comunicación muy simple, un sistema LED y una batería de capacidad limitada.

Publicidad

Desde el punto de vista técnico, la v16 no deja de ser una baliza luminosa con un chip de conectividad que envía la ubicación a la plataforma correspondiente. “No es mala tecnología, pero tampoco es nada revolucionario”, aclara Alberto. El problema, a su juicio, es que el discurso oficial ha creado unas expectativas demasiado altas para lo que realmente ofrece el producto.

Espalda
Publicidad