La mañana de Reyes suele dejar regalos prácticos además de los clásicos. Y desde hace un par de años, uno de los más habituales entre los conductores es la baliza V-16 conectada. Pequeña, llamativa y aparentemente sencilla, muchos la sacan de la caja, la guardan en la guantera o en el maletero y dan el tema por resuelto. Error. Aunque parezca un accesorio más, este dispositivo tiene una función crítica de seguridad y una normativa muy concreta detrás.
La baliza V-16 no es solo una luz de emergencia: es un elemento conectado que, llegado el momento, debe funcionar a la perfección. Por eso, antes de meterla sin más en el coche, conviene dedicarle unos minutos. Revisar ciertos detalles ahora puede marcar la diferencia entre que cumpla su función cuando la necesites… o que no sirva para nada en el peor momento.
5Lee las instrucciones aunque creas que no hace falta
Puede parecer obvio, pero no lo es. Muchas balizas V-16 incorporan pequeños detalles que conviene conocer: cómo se activa exactamente, cómo se apaga, si tiene indicadores de batería o si necesita alguna acción concreta para garantizar la conexión.
Dedicar cinco minutos a leer el manual puede evitar errores importantes el día que la necesites. Además, algunos modelos incluyen recomendaciones específicas de uso según condiciones meteorológicas o de visibilidad, algo especialmente relevante en invierno o con lluvia intensa.








