La mañana de Reyes suele dejar regalos prácticos además de los clásicos. Y desde hace un par de años, uno de los más habituales entre los conductores es la baliza V-16 conectada. Pequeña, llamativa y aparentemente sencilla, muchos la sacan de la caja, la guardan en la guantera o en el maletero y dan el tema por resuelto. Error. Aunque parezca un accesorio más, este dispositivo tiene una función crítica de seguridad y una normativa muy concreta detrás.
La baliza V-16 no es solo una luz de emergencia: es un elemento conectado que, llegado el momento, debe funcionar a la perfección. Por eso, antes de meterla sin más en el coche, conviene dedicarle unos minutos. Revisar ciertos detalles ahora puede marcar la diferencia entre que cumpla su función cuando la necesites… o que no sirva para nada en el peor momento.
3Haz una prueba de funcionamiento, pero correctamente
Probar la baliza es recomendable, pero hay que hacerlo bien. Muchos conductores la encienden unos segundos y la apagan, pensando que ya está comprobada. En realidad, las balizas conectadas suelen tener un retardo de seguridad: no envían la ubicación hasta pasado un tiempo determinado para evitar falsas alarmas.
Lee las instrucciones y comprueba que la luz funciona correctamente, que la intensidad es uniforme y que el sistema responde como indica el fabricante. No es necesario ni recomendable hacer pruebas prolongadas en la vía pública, pero sí asegurarte de que el dispositivo responde y no tiene fallos evidentes de fábrica.








