Si conduces un coche, seguro que tienes claro que la baliza V-16 de la DGT es un elemento obligatorio desde el 1 de enero de este 2026. Lo que quizá no tengas tan claro es si en un vehículo más grande y alto que un coche normal, también estás obligado a llevarlo y a usarlo. La respuesta corta es un sí rotundo.
El mundo del caravaning ha crecido de forma espectacular en los últimos años en España. Cada vez son más los que se lanzan a la carretera con una autocaravana o una camper para descubrir rincones increíbles. Sin embargo, tener una casa con motor no te libra de cumplir las normas de seguridad que rigen para el resto de conductores. De hecho, la DGT ha puesto el foco en este tipo de vehículos.
3Otros elementos de seguridad que no pueden faltar
Aunque la baliza V-16 es la gran protagonista de los cambios recientes, no es el único elemento que debes revisar antes de salir de ruta. La DGT recuerda que también es obligatorio llevar al menos un chaleco reflectante de alta visibilidad. Si llevas uno para cada ocupante que viaja contigo, mucho mejor.
Además, no debemos olvidar el tema de los neumáticos. Las autocaravanas son vehículos pesados que sufren mucho en las paradas largas o bajo el sol intenso. La ley exige que lleves una rueda de repuesto completa o una de uso temporal, junto con las herramientas necesarias para hacer el cambio. Si tu camper es de las que no tiene espacio para una rueda extra, la normativa permite llevar un sistema alternativo, como los kits de reparación de pinchazos, siempre que ofrezcan garantías para recuperar la movilidad. Eso sí, recuerda que estos kits son una solución temporal y que, tras usarlos, deberás circular con mucha precaución y limitaciones de velocidad hasta llegar a un taller.
Viajar en autocaravana es sinónimo de tranquilidad y desconexión, pero esa paz empieza por saber que llevas todo en regla. La instrucción PROT 2026/04 no solo habla de la baliza V-16, sino que es un compendio de cómo la DGT entiende ahora el uso de estos vehículos.
Tómate unos minutos antes de tu próxima escapada para revisar que la baliza tiene pilas, que el chaleco está en su sitio y que el sistema de reparación de pinchazos no ha caducado. Estos pequeños detalles son los que marcan la diferencia entre una anécdota de viaje y un problema grave.


