El precio de los carburantes ha bajado ligeramente en los últimos días tras las medidas que ha aprobado el gobierno para contener la crisis energética por la guerra en Oriente Medio. Desde el pasado 22 de marzo, el ejecutivo bajó el Impuesto sobre Hidrocarburos al mínimo que permite la Unión Europea y también el IVA de la gasolina, el gasóleo y otros hidrocarburos del 21% al 10%.
A priori, es un alivio para el bolsillo de muchos conductores, aunque llenar el depósito sigue siendo más caro que antes de que estallara el conflicto. En cualquier caso, lo que te ahorras por el carburante lo estás pagando por otro lado, porque circular por algunas autopistas estatales es más caro desde este año.
Menos gastos en carburantes, pero no en carretera

En esta ocasión, el gobierno ha optado por bonificar a los conductores al reducir el impuesto de los carburantes, pero no ha sido un descuento directo como ocurrió hace unos años con la guerra de Ucrania. Es lo que ha hecho que algunos sectores consideren que no es lo más efectivo y que tendría más sentido limitar el precio del combustible.
En cualquier caso, antes de la medida, la gasolina 95 rondaba los 1,80 euros por litro. Con la rebaja, se sitúa alrededor de 1,51 euros. Y en el caso del diésel, el precio pasaría de unos 1,90 euros a cerca de 1,67 euros por litro. Traducido a un depósito medio de 55 litros, el ahorro oscila entre los 12,50 y los 18,50 euros, según el tipo de combustible.
Es una diferencia importante que sobre todo notan los que cogen el coche a diario para ir al trabajo, por ejemplo. Además, las medidas forman parte de un paquete más amplio que supera los 5.000 millones de euros y que estará vigente, en principio, hasta el 30 de junio de 2026, aunque dependerá de la evolución del conflicto y de los precios del carburante.
Eso sí, no es la única novedad este año. Desde el pasado 1 de enero de 2026, los peajes en varias autopistas de titularidad estatal han subido entre un 3,64% y un 4,68%, según la concesión. Este ajuste afecta a vías muy utilizadas por los conductores españoles, como la AP-6, AP-68, AP-9, AP-66 o algunos tramos de la AP-7, entre otras.
A esto se suman las autopistas gestionadas por la Sociedad Estatal de Infraestructuras de Transporte Terrestre (SEITT), con un incremento del 2%. En este ‘saco’ incluimos carreteras como la R-2, R-3, R-4, R-5, la M-12 o tramos como Cartagena-Vera. Así que la conclusión es que los carburantes son algo más baratos, pero circular por ciertas vías nos cuesta más.
Por qué suben los peajes este 2026

La subida de los peajes este 2026 está vinculada al IPC, es decir, al aumento general del coste de la vida. También responde al ajuste progresivo de las medidas que se adoptaron en 2022 para contener el precio de las autopistas. Así que, en lugar de aplicar un incremento brusco en un solo año, lo repartieron en varias fases que tenemos que seguir asumiendo aunque hayan pasado cuatro años.
Por tanto, la medida forma parte de una tendencia que equilibra costes en el sistema de infraestructuras. Pero eso no cambia la percepción del usuario, que ve cómo tiene que pagar más por utilizar las autopistas.
Eso sí, la subida del precio de los carburantes afecta a muchos más conductores, porque en comparación, el porcentaje de los que usan una autopista de peaje a diario es menor. Existen, eso sí, algunas medidas para suavizar el impacto.
En las autopistas que gestiona la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (SEITT), se mantiene la gratuidad en horario nocturno (entre las 00:00 y las 6:00). También hay bonificaciones para usuarios habituales en algunas vías, que reducen el coste según el uso.

