Dejar el coche aparcado en un parking gigante y no saber dónde está al volver es una de esas situaciones que nos ha pasado a todos al menos una vez en la vida. Llegas a un centro comercial, a un aeropuerto o a un evento deportivo con prisas y aparcas en el primer hueco que ves libre. Cuando sales horas después, te das cuenta de que no tienes ni la más remota idea de por dónde empezar a buscar.
Te pones a recorrer los pasillos pulsando el botón de la llave para ver si las luces parpadean en la distancia, mientras sientes que todo el mundo te mira. Pero seguir pasando por este mal trago es innecesario porque llevas la solución en el bolsillo. Tu móvil es el radar más preciso que puedes tener para localizar tu vehículo aparcado en cuestión de segundos.
Cómo usar los mapas de tu móvil para no perder el coche cuando lo dejas aparcado

La forma más sencilla y directa de no volver a pasar por este estrés es utilizar las aplicaciones de mapas que tienes instaladas. No necesitas descargar nada raro ni pagar suscripciones extra.
Si usas un teléfono Android, Google Maps es tu mejor aliado. Cuando aparques el coche y antes de salir de él, abre la aplicación y toca el punto azul que indica tu posición actual. Se abrirá un menú con varias opciones y solo tienes que pulsar en la que dice guardar ubicación de aparcamiento. Aparecerá un icono de una P en el mapa que se quedará fijado ahí hasta que decidas quitarlo.
Lo mejor de esto es que, si estás en un sitio muy complejo, puedes añadir notas adicionales como el número de la plaza o el color de la columna, e incluso hacer una foto desde la aplicación para que no haya pérdida.
Si eres de los que prefiere usar el iPhone, Apple Maps hace este trabajo de una manera todavía más inteligente y automática. Gracias a la conexión Bluetooth o a sistemas como CarPlay, el teléfono sabe cuándo has dejado de conducir. En el momento en el que el motor se apaga y el móvil se desconecta del sistema del coche, el iPhone marca ese lugar como el último sitio donde estuviste.
Cuando salgas de la tienda o del estadio y necesites volver al coche, solo tienes que abrir Apple Maps y verás un marcador que dice coche aparcado. Es una función mágica que te ahorra tener que acordarte de marcar el punto a mano, algo que se agradece mucho cuando vas con la cabeza en mil cosas diferentes.
El asistente de voz, tu mejor amigo cuando aparcas

A veces vamos tan cargados de bolsas o tan pendientes de los niños que no tenemos ni un segundo para desbloquear el móvil y buscar el mapa. Para esos momentos, el asistente de voz es la herramienta definitiva. Si tienes un dispositivo Android, puedes decirle a Google que has aparcado aquí. El sistema registrará las coordenadas exactas de forma inmediata. Cuando llegue el momento de volver, solo tienes que preguntar dónde está mi coche y el asistente te mostrará una tarjeta con la ubicación exacta e incluso te ofrecerá las indicaciones a pie para llegar hasta él.
En el caso de los usuarios de Apple, Siri funciona de una forma muy parecida. Puedes pedirle que recuerde dónde has aparcado y ella creará un recordatorio basado en tu ubicación actual.
Lo bueno de estos sistemas de voz es que funcionan muy bien incluso cuando hay ruido o cuando tienes las manos ocupadas. Puedes confiar en que tu móvil te llevará de la mano hasta la puerta de tu vehículo sin que tengas que dar vueltas innecesarias por el parking.
Aplicaciones de los fabricantes y el futuro de la DGT 3.0

Hoy en día, la mayoría de coches nuevos vienen con su propia aplicación oficial. Marcas como Seat, Volkswagen, Toyota o Hyundai ofrecen servicios conectados que van mucho más allá de una simple ubicación en el mapa. Estas aplicaciones se comunican con el coche a través de internet.
Esto significa que, desde tu móvil, puedes ver en tiempo real dónde está el coche, cuánta gasolina le queda o si te has dejado alguna ventana abierta. En el caso de los coches eléctricos, estas apps son fundamentales porque también te dicen cuánta batería tienes y si te da para llegar a casa. Si tu coche es moderno, lo más probable es que ya tenga esta tecnología instalada y solo tengas que activarla.
Además, estamos entrando en la era de la DGT 3.0, una plataforma donde todos los vehículos y la infraestructura de carreteras están conectados. Esto permite que la seguridad sea mucho mayor, pero también facilita la localización.
En un futuro cercano, el coche será capaz de avisar al sistema de gestión de tráfico de su posición exacta de forma automática. Esto ayuda no solo a que tú lo encuentres, sino también a que los servicios de emergencia lleguen más rápido en caso de que ocurra algo. La tecnología ha avanzado tanto que el coche ya no es un objeto aislado, sino una parte más de tu ecosistema digital, igual que lo es tu reloj inteligente o tu ordenador.

