Pasar la ITV suele ser un trámite que ningún conductor espera con ilusión. Aun así, la mayoría acudimos confiados de que nuestro coche está en buen estado porque «todo funciona, no hay nada raro». Sin embargo, cada año miles de inspecciones terminan en resultado desfavorable por detalles que muchos desconocen o a los que no dan importancia. En los últimos meses, los neumáticos son los grandes protagonistas.
Al hablar de neumáticos e ITV, casi todo el mundo piensa automáticamente en su dibujo y el famoso límite legal de 1,6 mm. Pero no es lo único que se mira. Las estaciones de inspección están poniendo el foco en otros aspectos menos conocidos, pero igual de importantes para la seguridad. Y ahí es donde muchos conductores están cayendo… sin saber muy bien por qué.
1No todo es el dibujo: la ITV mira mucho más
Durante años, el mensaje era claro: si el neumático tiene menos de 1,6 mm de profundidad en el dibujo, la ITV será desfavorable. Eso sigue siendo así, y continúa como uno de los motivos más frecuentes de rechazo. El problema es que muchos conductores se quedan solo con esa idea y descuidan otros factores que también aparecen claramente regulados.
En la ITV se comprueba que los neumáticos sean adecuados para el vehículo, y eso incluye dimensiones, estructura, estado general… y ahora, con especial atención, el índice de carga y el código de velocidad. Estos datos, que vienen marcados en el propio neumático, deben coincidir con los valores que figuran en la ficha técnica del coche. Si no lo hacen, la inspección será desfavorable al instante.








