El coche medio que circula hoy por las carreteras españolas tiene casi quince años. Es un dato que lo cambia todo. A más edad, más desgaste; a más desgaste, más visitas al taller. No se trata de una percepción, sino de una realidad que se traduce en cifras: más de 36 millones de entradas anuales en los talleres tienen como origen operaciones relacionadas con el mantenimiento, el desgaste o la aparición de alguna avería. En otras palabras, el envejecimiento del parque automovilístico está disparando la actividad en la posventa.
Durante años, el mantenimiento preventivo fue la asignatura pendiente de muchos conductores, que acudían al taller solo cuando el coche fallaba. Hoy esa tendencia sigue presente, pero con un matiz importante: la complejidad mecánica y electrónica de los vehículos hace que cada vez sea más difícil solucionar cualquier avería sin la intervención de un profesional. El resultado es un flujo constante de vehículos que entran y salen de los talleres por motivos muy concretos.
6La carrocería también cuenta
Los golpes de chapa y los pequeños accidentes provocan más de dos millones de visitas al taller cada año. Aunque no afectan directamente a la mecánica, sí influyen en la seguridad y en el valor del vehículo.
En coches más antiguos, además, las reparaciones de carrocería suelen coincidir con otros trabajos de mantenimiento, aprovechando la entrada en el taller para realizar varias operaciones a la vez.


