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Mario (39), mecánico: «Esta es la forma infalible para reparar un pinchazo sin desmontar la rueda»

Solucionar un pinchazo en pocos minutos sin necesidad de herramientas pesadas ni de quitar la rueda es posible.

Sufrir un pinchazo es algo que a todo conductor le ha pasado alguna vez o, al menos, uno de los mayores miedos al volante. En ese momento, es inevitable sentir que te invade el agobio, sobre todo cuando hay prisa.

A esto se le añade el hecho de que muchos coches modernos ni siquiera tienen una rueda de repuesto. ¿Qué hacer? Sobre todo, mantener la calma y estar preparado antes de que ocurra. Mario, mecánico experto, explica cómo puedes solucionar este problema sin tener que quitar un solo tornillo de la llanta.

¿Por qué ya no solemos cambiar la rueda en la carretera?

conductor cambia rueda pìnchazo
Fuente propia/IA

Antes, la única solución ante un pinchazo era sacar el gato, aflojar las tuercas y sudar la gota gorda cambiando la rueda por una de repuesto. Pero los tiempos han cambiado mucho. Si abres el maletero de un coche matriculado hace poco, lo más probable es que encuentres un hueco vacío o un pequeño kit con un compresor. Los fabricantes hacen esto para que el coche pese menos, consuma menos combustible y tenga más espacio de carga. Por eso, aprender a reparar el neumático sobre la marcha no es solo un truco de experto, sino una necesidad real para cualquier conductor actual.

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Reparar el pinchazo sin desmontar nada te permite ahorrar tiempo y, sobre todo, te mantiene mucho más seguro. Estar agachado junto al tráfico mientras los camiones pasan a toda velocidad es una situación de alto riesgo. Si puedes solucionar el problema en cinco minutos sin soltar la rueda, estarás mucho menos tiempo expuesto a un atropello. Además, estas soluciones son bastante económicas y te permiten llegar hasta un taller sin tener que esperar horas a que llegue la grúa.

El spray reparador, tu mejor amigo para emergencias rápidas

Cómo arreglar un pinchazo en una rueda del coche sin ir al taller 
Fuente: Agencias

Si buscas la manera más sencilla de reparar un pinchazo, esa es sin duda el spray antipinchazos, que es como un bote de espuma que hace magia dentro de la rueda. Este producto contiene un líquido sellante que se introduce a través de la misma válvula por la que cargas aire en el neumático. Es la opción favorita de quienes no quieren mancharse las manos ni tienen conocimientos de mecánica. Su funcionamiento es muy básico pero extremadamente efectivo para esos pequeños clavos o tornillos que se quedan clavados en la zona central de la goma.

Para usarlo bien, lo primero que tienes que hacer es buscar un sitio seguro, llano y apartado del tráfico. Una vez que hayas parado el motor y puesto el freno de mano, debes localizar el punto del pinchazo. Si ves el clavo, no lo quites todavía, ya que el spray necesita que el agujero esté «tapado» por el objeto para que el líquido se distribuya mejor por dentro. Agita el bote con fuerza y conecta la manguera del spray a la válvula de la rueda.

Cuando aprietes el botón, verás que el líquido entra a presión. Este producto no solo tapa el agujero por dentro al solidificarse con el aire, sino que también introduce algo de presión para que la rueda recupere su forma y no ruede sobre la llanta. Una vez vacío el bote, lo ideal es que circules a una velocidad moderada. Al rodar, la fuerza centrífuga hace que el líquido se reparta por toda la cara interna del neumático, sellando cualquier posible fuga. Eso sí, recuerda que esto es una solución temporal y debes ir directo a que un profesional verifique el estado de la cubierta.

La solución preferida por los profesionales

Amazon: Kit de reparación de pinchazos para llevar en nuestro vehículo
Fuente: Amazon

Si el spray te parece demasiado flojo o el agujero es un poco más grande de lo normal, tienes otra opción: el kit de mechas de caucho. Este sistema es un poco más manual pero mucho más robusto. Consiste en introducir una tira de goma pegajosa en el agujero del pinchazo. Muchos coches actuales, sobre todo los SUV, ya traen este kit junto a un pequeño compresor eléctrico que se enchufa al mechero.

Para usar las mechas, primero debes extraer el objeto que ha causado el daño con unas tenazas. Una vez fuera, verás que el kit trae una herramienta que parece un punzón con estrías. Debes meterla y sacarla del agujero varias veces para limpiar bien las paredes de la goma y dejar el camino libre. Después, coges una de las mechas de caucho, la enhebras en la herramienta de inserción (que se parece al ojo de una aguja gigante) y la empujas con fuerza hacia dentro del neumático.

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Cuando saques la herramienta, la mecha se quedará bloqueando el agujero desde dentro hacia fuera. Lo que sobra por el exterior lo puedes cortar con un cúter o dejar que se desgaste con el asfalto. Después de esto, solo tienes que inflar la rueda con el compresor hasta que alcance la presión que indica el fabricante en la puerta del coche. Es un método que requiere un poco más de fuerza física que el spray, pero la reparación es mucho más sólida y te da una tranquilidad extra si todavía te quedan muchos kilómetros para llegar a casa.

¿Cuándo puedes reparar y cuándo hay que llamar a la grúa?

Grúa coche
Fuente: Freepik

No todos los pinchazos se pueden arreglar sin desmontar la rueda, y es fundamental que sepas distinguir cuándo es seguro hacerlo. La regla es que solo puedes reparar si el daño está en la banda de rodadura, es decir, en la parte de la rueda que toca el suelo. Si el pinchazo está en el flanco, que es la pared lateral del neumático donde están escritas las letras y la marca, no intentes arreglarlo. Los laterales de las ruedas soportan mucho peso y tensiones en las curvas, y cualquier parche o mecha en esa zona podría provocar un reventón muy peligroso.

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Otro factor clave es el tamaño del agujero. Si te has encontrado un tornillo normal o un clavo fino, estos métodos funcionan de maravilla. Pero si el corte es de más de seis milímetros o parece un tajo hecho con un cristal grande, lo mejor es que no pierdas el tiempo. En esos casos, el neumático ha perdido su integridad estructural y ninguna solución rápida te va a servir. Lo mismo ocurre si has circulado muchos kilómetros con la rueda totalmente desinflada; si la goma se ha calentado en exceso por rodar sin aire, los laterales internos se habrán destrozado y la rueda ya no es segura aunque tapes el agujero.

Si cuidas tus ruedas, ellas te cuidarán a ti, pero si el destino decide que te toca pinchazo, ya sabes que no hace falta ser un forzudo ni desmontar medio coche para seguir tu camino.