Pocas aplicaciones han cambiado tanto nuestra forma de conducir como Google Maps. Ya no solo sirve para llegar a destino sin perdernos, sino que se ha convertido en un copiloto digital capaz de alertarnos de atascos, accidentes, obras e incluso de controles de velocidad. El problema es que, cuando hablamos de radares, no siempre acierta con la precisión que muchos conductores desearían, y ahí es donde empiezan los sustos… y las multas.
En un escenario en el que la vigilancia en carretera es cada vez mayor y las sanciones por exceso de velocidad no dejan de crecer, contar con la información adecuada en el momento justo marca la diferencia. La buena noticia es que existe una forma sencilla, legal y gratuita de mejorar la experiencia de Google Maps y conducir con mucha más tranquilidad, reduciendo al mínimo las probabilidades de volver a recibir una temida carta de la DGT.
5¿Cómo funciona y qué ofrece?
El funcionamiento es sencillo e intuitivo. La aplicación muestra un mapa con todos los radares disponibles en su base de datos y permite seleccionar una ruta concreta para saber cuántos controles encontraremos en el camino. Al activar el modo coche, los avisos se producen automáticamente cuando nos acercamos a uno de ellos.
Además, su cobertura internacional es sorprendentemente amplia. No solo incluye España, sino también numerosos países europeos, americanos, asiáticos y africanos. Esto la convierte en una herramienta muy útil para quienes viajan con frecuencia fuera de nuestras fronteras y siguen utilizando Google Maps como navegador principal.








