Pocas aplicaciones han cambiado tanto nuestra forma de conducir como Google Maps. Ya no solo sirve para llegar a destino sin perdernos, sino que se ha convertido en un copiloto digital capaz de alertarnos de atascos, accidentes, obras e incluso de controles de velocidad. El problema es que, cuando hablamos de radares, no siempre acierta con la precisión que muchos conductores desearían, y ahí es donde empiezan los sustos… y las multas.
En un escenario en el que la vigilancia en carretera es cada vez mayor y las sanciones por exceso de velocidad no dejan de crecer, contar con la información adecuada en el momento justo marca la diferencia. La buena noticia es que existe una forma sencilla, legal y gratuita de mejorar la experiencia de Google Maps y conducir con mucha más tranquilidad, reduciendo al mínimo las probabilidades de volver a recibir una temida carta de la DGT.
3Una app gratuita que marca la diferencia
Aquí es donde entra en juego una aplicación externa que puede cambiar por completo tu experiencia al volante. Se llama ‘Radares fijos y móviles‘ y destaca por ser una de las más completas entre las opciones gratuitas disponibles actualmente. Su principal virtud es una base de datos muy cuidada y actualizada con frecuencia.
Esta app no solo avisa de radares fijos, sino también de móviles, de tramo, de semáforo e incluso de controles frecuentes. Parte de la información procede de fuentes oficiales y otra parte de la colaboración activa de los usuarios, lo que permite reaccionar con rapidez ante cambios en la ubicación de los controles.








