Hoy es San Valentín y sábado, y eso significa una cosa: el centro de ciudades como Madrid y Barcelona se convertirá en un auténtico desafío para aparcar. Mientras las parejas ultiman sus reservas en restaurantes de moda, pocos piensan en un detalle que puede arruinar la velada antes de empezar: dar vueltas y vueltas con el coche buscando un hueco libre de aparcamiento.
Según datos de la app de reserva de aparcamientos online Parclick, la demanda de plazas para aparcar se dispara en San Valentín hasta un 200% en zonas estratégicas de Barcelona mientras que en Madrid las reservas se multiplican por siete respecto a un día normal.
La razón es clara: San Valentín concentra miles de planes simultáneos en las mismas zonas. El resultado: estrés, retrasos y, en muchos casos, un precio desorbitado por improvisar.
El ejemplo de Barcelona

Parclick destaca como ejemplos de la sobrecarga en los aparcamientos en días como San Valentín la zona del Eixample barcelonés o Gràcia, donde los parkings registran incrementos que pueden superar el 200%. En la Ciudad Condal, las calles Aragó y Còrsega sufren una demanda de entre el 40% al 60% en reservas de parking frente a un viernes habitual. Pero el fenómeno se intensifica en zonas como Gràcia, especialmente en Travessera, donde la demanda supera con creces a la de un fin de semana normal.
También destacan Sant Antoni y el Paral·lel, con parkings que multiplican por ocho su ocupación, y Les Corts —en el eje de Avenida Madrid—, donde algunos aparcamientos alcanzan subidas superiores al 500%.
Madrid repite el mismo patrón

En Madrid se repite el mismo problema. En la zona de La Latina, Embajadores y el Rastro, los parkings cercanos llegan a multiplicar por siete las reservas. Le sigue de cerca Chamberí, donde calles como Martínez Campos o Ríos Rosas experimentan incrementos de entre el 200% y el 700%.
El barrio de Salamanca es otra de las áreas sensibles en lo que a ocupación de los aparcamientos se refiere en días como San Valentín. Entre María de Molina, Velázquez y Serrano, la demanda se triplica, impulsada por la alta concentración de restaurantes y la escasez de aparcamiento en superficie.
Otras áreas como Ópera, Gran Vía y Fuencarral también ven cómo sus parkings triplican la ocupación, alimentados por la oferta cultural y gastronómica de la zona.
Improvisar en San Valentín no es buena idea

Cuando planificamos una cena como la del día de San Valentín a pocos se nos ocurre que el aparcamiento pueda convertirse en un quebradero de cabeza. Según Parclick, improvisar puede multiplicar el coste por siete u ocho respecto a reservar con antelación.
Desde esta app recomiendan que en días especiales como hoy se planifique la reserva del aparcamiento de la misma manera que se hace con la mesa de la cena. En Parclick, por ejemplo, disponen de más de 1.500 aparcamientos en los que se puede reservar online y tienen presencia en más de 50 ciudades. Entras en la app, buscas el parking y reservas. Práctico, cómodo y sin complicaciones.
Apostar por parkings situados a pocos minutos caminando del restaurante en lugar de intentar aparcar justo en la puerta del restaurante, valorar barrios próximos al centro, que ofrecen alternativas más asequibles y menos congestionadas, sin renunciar al ambiente pueden ser también opciones a tener en cuenta para no perder la paciencia y el tiempo buscando aparcamiento.








