La pretemporada está siendo una montaña rusa para Fernando Alonso dado el escaso kilometraje de Aston Martin y esa necesidad imperiosa de cerrar el grifo de su motor por miedo a roturas, pero incluso en medio del ruido, las dudas y los resultados discretos, en el paddock hay señales que invitan al optimismo. No son promesas vacías ni declaraciones de cara a la galería: son datos, sensaciones y precedentes que apuntan a que Aston Martin puede cambiar su rumbo cuando avance el campeonato.
Porque en la Fórmula 1 moderna las temporadas no se sentencian en las primeras carreras. Y el proyecto verde tiene argumentos para pensar en una remontada. La clave no está solo en el talento de Alonso, fuera de toda duda… sino en una estructura técnica que se está reorganizando, en un nuevo socio como Honda y en una figura que genera una fe casi ciega dentro del equipo: Adrian Newey.
5Adrian Newey, el factor que lo cambia todo
La llegada de Adrian Newey ha provocado algo poco habitual: todo el equipo se ha alineado en torno a una figura técnica. Su historial es el mejor argumento para creer.
Newey ha logrado al menos un podio en el 100% de las temporadas en las que diseñó un coche. Ha conseguido al menos una victoria en el 83% y múltiples podios en el 89%. Son cifras que en la Fórmula 1 rozan lo imposible.
Pero hay un precedente aún más revelador: Red Bull Racing en 2014. Aquel coche nació con una unidad de potencia problemática y aun así terminó ganando carreras gracias al desarrollo aerodinámico. Es exactamente el tipo de situación al que se enfrenta ahora Aston Martin.







