La pretemporada está siendo una montaña rusa para Fernando Alonso dado el escaso kilometraje de Aston Martin y esa necesidad imperiosa de cerrar el grifo de su motor por miedo a roturas, pero incluso en medio del ruido, las dudas y los resultados discretos, en el paddock hay señales que invitan al optimismo. No son promesas vacías ni declaraciones de cara a la galería: son datos, sensaciones y precedentes que apuntan a que Aston Martin puede cambiar su rumbo cuando avance el campeonato.
Porque en la Fórmula 1 moderna las temporadas no se sentencian en las primeras carreras. Y el proyecto verde tiene argumentos para pensar en una remontada. La clave no está solo en el talento de Alonso, fuera de toda duda… sino en una estructura técnica que se está reorganizando, en un nuevo socio como Honda y en una figura que genera una fe casi ciega dentro del equipo: Adrian Newey.
3El primer tercio del campeonato como punto de inflexión
Dentro del equipo hay una fecha marcada en rojo: el final del primer tercio de la temporada. Es el momento en el que esperan que las nuevas piezas y las mejoras de fiabilidad empiecen a encajar.
No es una previsión optimista sin base. En la Fórmula 1 actual, los paquetes de evolución tienen mucho más impacto que antes, y el sistema de desarrollo aerodinámico permite a los equipos que empiezan peor recortar distancias con mayor rapidez. Es un escenario mucho más favorable que el que vivió Alonso hace una década.







