La Dirección General de Tráfico lleva tiempo avisando de que el futuro de la seguridad vial en España pasa por una tolerancia cada vez menor con el alcohol al volante. Lo que hace unos años parecía una utopía —la famosa tasa cero— está hoy más cerca que nunca de convertirse en realidad. La DGT ya ha deslizado su intención de rebajar los límites actuales y aplicar una política mucho más restrictiva, alineada con la tendencia europea.
El objetivo de la DGT es claro: reducir la siniestralidad. Porque, pese a las campañas de concienciación y al endurecimiento de las sanciones, el alcohol sigue estando presente en un porcentaje preocupante de los accidentes mortales. El cambio normativo de la DGT no afectará a todos por igual en un primer momento, y eso es precisamente lo que marcará el calendario de implantación de esta medida.
6Una medida alineada con Europa
España no está sola en este camino. Cada vez más países apuestan por límites cercanos al 0,0 para determinados conductores o directamente para todos. La DGT busca situar a España en ese grupo de referencia en seguridad vial.
El debate social será inevitable, pero la tendencia es clara. La combinación de normativa más estricta, sanciones contundentes y tecnología embarcada apunta hacia un escenario en el que el alcohol y la conducción serán completamente incompatibles.


