La Dirección General de Tráfico lleva tiempo avisando de que el futuro de la seguridad vial en España pasa por una tolerancia cada vez menor con el alcohol al volante. Lo que hace unos años parecía una utopía —la famosa tasa cero— está hoy más cerca que nunca de convertirse en realidad. La DGT ya ha deslizado su intención de rebajar los límites actuales y aplicar una política mucho más restrictiva, alineada con la tendencia europea.
El objetivo de la DGT es claro: reducir la siniestralidad. Porque, pese a las campañas de concienciación y al endurecimiento de las sanciones, el alcohol sigue estando presente en un porcentaje preocupante de los accidentes mortales. El cambio normativo de la DGT no afectará a todos por igual en un primer momento, y eso es precisamente lo que marcará el calendario de implantación de esta medida.
3Cómo cambiarán las sanciones por alcoholemia
El endurecimiento de los límites vendrá acompañado de un sistema sancionador que seguirá siendo uno de los más estrictos de Europa. Actualmente, las multas oscilan entre los 500 y los 1.000 euros y la retirada de 4 a 6 puntos del carné, dependiendo de la tasa detectada y de si hay reincidencia.
Con la tasa cero, cualquier resultado positivo en un control podría conllevar sanción. Esto obligará a redefinir los tramos actuales y a establecer nuevas penalizaciones para cantidades mínimas. El mensaje será mucho más contundente y eliminará la interpretación subjetiva del “solo fue una copa”.


