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lunes, 23 febrero 2026

¿Realmente ahorras con un coche eléctrico?: haz las cuentas

El coche eléctrico promete ahorro, pero ¿sabes dónde está ese beneficio? Consumo, mantenimiento, ayudas y amortización marcan la diferencia. Analizamos todos los números para saber si el eléctrico sale a cuenta.

El coche eléctrico ya no es una rareza ni está reservado a unos pocos pioneros; forma parte del escaparate habitual de cualquier concesionario y de las conversaciones de muchos conductores que se plantean cambiar de vehículo. Sin embargo, el debate sigue siendo el mismo: más allá de la sostenibilidad y la etiqueta cero, ¿realmente compensa desde el punto de vista económico apostar por un eléctrico?

La respuesta no es tan simple como un sí o un no. Depende de muchos factores, como cuánto conduces, dónde cargas, qué coche comparas y durante cuánto tiempo lo mantienes. Para saber si el coche eléctrico supone un ahorro real hay que ir más allá de su precio de compra y analizar todos los costes asociados a su uso diario. Solo así se pueden hacer las cuentas con rigor.

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Precio de compra y amortización

Fuente: Agencias

Es innegable que, a igualdad de tamaño y prestaciones, un coche eléctrico suele ser más caro que uno diésel o gasolina. Esa diferencia inicial puede oscilar entre varios miles de euros, lo que obliga a plantearse si el ahorro posterior compensa ese desembolso adicional. Aquí entra en juego el concepto de amortización.

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Si se suman los ahorros en consumo, mantenimiento e impuestos, muchos conductores pueden recuperar la diferencia de precio en un plazo de entre cuatro y seis años. A partir de entonces, el eléctrico empieza a jugar claramente a favor del bolsillo. Cuantos más kilómetros se recorran al año y más tiempo se mantenga el coche, mayor será el beneficio económico final.

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