Cuando el cielo se cierra y los primeros copos de nieve empiezan a cuajar, el paisaje cambia por completo. En ese momento, las carreteras se transforman en un escenario donde la seguridad depende de la prudencia y del trabajo de los quitanieves.
Puede que alguna vez te hayas visto en la situación de ir conduciendo y la nieve empieza a dificultar la visión. De repente, te encuentras detrás de uno de estos gigantes naranjas que avanza despacio, soltando sal y despejando el camino.
Vas con prisa, quieres llegar a tu destino y sientes que el ritmo de la quitanieves es demasiado lento para ti. Miras el carril de la izquierda, parece que hay espacio y te preguntas: ¿Es legal dar el intermitente y pasar de largo?
La respuesta definitiva sobre si puedes adelantar a una quitanieves

Para entender si es legal o no, primero hay que ver qué es lo que dice la ley. A día de hoy, la DGT es tajante y muy clara: no debes adelantar a una máquina quitanieves mientras está realizando sus labores de limpieza y esparciendo sal. Aunque sientas la tentación de hacerlo porque circulan a una velocidad reducida, debes comprender que ese vehículo no es un obstáculo en tu camino, sino un aliado para llegar sano y salvo a tu destino.
Hasta ahora, esta indicación funcionaba como una recomendación de seguridad vial. Sin embargo, el marco legal está cambiando para protegerte mejor. Con la actualización del Reglamento General de Circulación que se ha ido gestando, lo que antes era un consejo está pasando a convertirse en una obligación. La idea es que, en condiciones de nieve o hielo, el orden en la carretera sea absoluto para evitar bloqueos que puedan costar vidas o dejar atrapadas a cientos de personas durante horas.
Si te fijas en estos cambios, verás que el artículo 31 explica cómo usar los carriles cuando circulamos fuera de la ciudad. La intención de la DGT es añadir una prohibición específica que no deja lugar a la interpretación personal de cada conductor.
La nueva norma establece que, cuando la calzada esté afectada por nieve o hielo, todos los vehículos tienen la obligación de permanecer en el carril derecho. Esto significa que el carril izquierdo debe quedar totalmente libre. ¿Para qué? Pues para que las máquinas quitanieves y los vehículos de emergencia puedan desplazarse con total libertad y rapidez. Por lo tanto, si te quedas en el carril derecho y la ley prohíbe usar el izquierdo, el adelantamiento es imposible y, por supuesto, ilegal bajo estas condiciones específicas.
El factor de la sal y los daños en tu coche

Hay un detalle que muchos conductores pasan por alto cuando se pegan demasiado a un quitanieves o lo intentan adelantar. Estas máquinas no solo retiran la nieve con la pala delantera, sino que también llevan un sistema en la parte trasera que rocía sal de forma constante. Esta sal es fundamental para evitar que el agua se congele y para derretir el hielo ya formado, pero tiene un efecto secundario que no te va a gustar nada si aprecias tu vehículo.
La sal sale despedida con cierta fuerza y, si circulas muy cerca o intentas pasar por el lado, impactará contra la carrocería, el parabrisas y los bajos de tu coche. La sal es muy corrosiva y puede dañar la pintura, picar el cristal o acelerar la oxidación de los componentes metálicos de tu automóvil. Mantener una distancia de seguridad adecuada no solo te protege de un golpe, sino que también protege la integridad mecánica y estética de tu coche. Es mucho mejor llegar diez minutos más tarde que tener que pasar por el taller para reparar daños en la chapa o el chasis.
Qué hacer si te encuentras con un quitanieves en tu ruta

Si te encuentras detrás de un quitanieves, no te pongas nervioso ni intentes presionar al conductor de la máquina acercándote demasiado. Lo ideal es que te sitúes detrás, respetando una distancia de seguridad mucho mayor de la que dejarías en un día normal.
Y si ves que la situación se complica y la nieve empieza a cubrir todos los carriles, recuerda circular siempre por el carril derecho. Al dejar el izquierdo libre, permites que si otro quitanieves viene en sentido contrario o necesita pasar para despejar un tramo más adelante, pueda hacerlo sin encontrar obstáculos. Tu colaboración es vital para que la carretera no se colapse. Si todos los conductores se amontonan en todos los carriles, las máquinas se quedan bloqueadas y entonces nadie puede avanzar, creando esos atascos kilométricos que vemos a veces en las noticias.
Conducir con nieve exige un cambio de mentalidad. No puedes mantener las mismas medias de velocidad que cuando el cielo está despejado. Si te encuentras detrás de un quitanieves, asume que ese va a ser tu ritmo durante unos kilómetros. Piensa que, gracias a ese vehículo, el riesgo de que te quedes tirado en la cuneta es mucho menor.








