La seguridad vial vuelve a estar en el centro del debate automovilístico europeo. A partir de este año, los sistemas ADAS dejarán de ser simples asistentes para convertirse en auténticos vigilantes de la conducción diaria. No solo estarán presentes en todos los coches nuevos, también pasarán por el escrutinio de la ITV, que adaptará sus inspecciones a esta nueva realidad tecnológica.
Para los conductores, ello supone un cambio importante. Ya no bastará con que los frenos, las luces o los neumáticos estén en buen estado. Sistemas como el frenado automático de emergencia o el asistente de cambio y mantenimiento de carril deberán funcionar correctamente para superar la inspección. Entender qué se va a comprobar y cómo lo hará la ITV es clave para evitar sorpresas y circular con mayor seguridad.
5¿Por qué los ADAS influyen cada vez más en la ITV?
Hasta hace pocos años, la ITV se centraba casi exclusivamente en aspectos mecánicos y visibles. Pero con la llegada masiva de los ADAS, el enfoque ha cambiado. La electrónica y el software han pasado a tener un peso determinante. Un coche puede frenar bien y tener perfecta la dirección, pero suspender la inspección por un fallo en un sistema de asistencia.
Este cambio obliga también a los conductores a ser más cuidadosos. Las reparaciones baratas, sustituciones de lunas sin recalibrar cámaras o las modificaciones estéticas pueden afectar directamente a los ADAS. Y la ITV no hará excepciones: si el sistema no funciona como debe, el vehículo no es apto para circular.








