Durante décadas, los conductores han escuchado siempre las mismas frases: cambiar el aceite cada 15.000 km, sustituir la correa de distribución a los 120.000… Reglas que han pasado de generación en generación como si fueran leyes inmutables. Pero lo cierto es que el mantenimiento del coche ha cambiado. Con los avances en materiales y tecnología, muchos de estos intervalos ya no son válidos para todos los vehículos.
Sin embargo, muchos propietarios aún siguen guiándose por estas cifras, sin tener en cuenta que cada coche, motor y uso es diferente. Y ello puede derivar en gastar dinero antes de tiempo o, por el contrario, alargar tanto el mantenimiento que acabe provocando costosas averías. Por eso, desmontaremos algunos de los mitos más repetidos sobre cuándo debemos hacer cambios en el coche, empezando por uno de los más conocidos: el aceite.
4Los frenos y filtros no tienen una cifra fija
Otro ejemplo de que no todo depende del contador son los frenos. Algunos coches necesitan cambio de pastillas cada 20.000 km, mientras que otros pueden superar los 60.000 km sin problema. Todo depende del estilo de conducción, el peso del coche, si es de cambio manual o automático, y el tipo de recorrido habitual. En ciudad, el desgaste es mucho mayor que en carretera.
Lo mismo ocurre con los filtros. El filtro de aceite, el de aire o el de combustible pueden durar más o menos según el entorno. En zonas de polvo y contaminación, el filtro de aire se ensucia antes. Y en motores diésel, el filtro de combustible puede necesitar cambios más frecuentes. Seguir siempre el mismo número de kilómetros sin revisar el estado real puede no ser la mejor decisión.


