Circular por una carretera en mal estado no solo es incómodo: también puede acabar saliendo muy caro. Un bache profundo, una tapa de alcantarilla mal asentada o un asfalto cuarteado pueden provocar desde un simple pinchazo hasta un grave accidente con consecuencias materiales —y personales— importantes. Y lo peor es que, en muchas ocasiones, estos peligros aparecen sin señalizar y sin margen de reacción para el conductor.
En España, un país con extensa red viaria, el mantenimiento de las carreteras es una asignatura pendiente. Los informes de la Asociación Española de la Carretera llevan años alertando del deterioro del asfalto, la señalización deficiente y la falta de iluminación. Ante este panorama, surge una duda clave para los conductores: si el coche resulta dañado por el mal estado de la vía, ¿a quién se puede reclamar y qué opciones reales hay?
4¿Cómo hacer la reclamación administrativa?
Con el atestado en la mano, el siguiente paso es presentar una reclamación administrativa contra el titular de la vía. No todas las carreteras dependen de la misma administración: una calle urbana suele ser municipal, una carretera autonómica depende de la comunidad y una autovía puede ser estatal o concesionada.
En la reclamación hay que explicar con detalle cómo ocurrió el accidente, por qué era imposible evitarlo y qué daños se produjeron. Cuanto más claro y documentado esté el relato, mejor. Es importante señalar la falta de señalización, iluminación deficiente o cualquier otro factor que refuerce la responsabilidad de la Administración.


