Conducir una moto tiene muchas ventajas: agilidad, menor consumo y una sensación de libertad difícil de igualar. Pero también implica asumir una mayor vulnerabilidad en carretera. Cuando se produce una avería o un accidente, el motorista no cuenta con una carrocería que lo proteja ni con los mismos sistemas de señalización que un coche, y eso cambia por completo la forma de actuar.
Aun así, muchos motoristas siguen reaccionando como si condujeran un turismo, sin tener claro qué dice la normativa ni cuáles son las recomendaciones específicas para vehículos de dos ruedas. Saber cómo señalizar correctamente una avería o un accidente en moto no solo evita sanciones, sino que puede marcar la diferencia entre salir ileso de una situación complicada o sufrir un segundo percance aún más grave.
4El chaleco reflectante y la posición del motorista
Tras un accidente o una avería, no basta con señalizar la moto: el propio motorista debe hacerse visible. El uso del chaleco reflectante es obligatorio siempre que se circule o se permanezca en la vía o sus inmediaciones en una situación de emergencia.
Además, los expertos recomiendan mantener el casco puesto mientras se está en el arcén, ya que ofrece una protección adicional frente a posibles impactos. Si el casco es de colores llamativos o cuenta con elementos reflectantes, la visibilidad aumenta de forma notable.
Otro aspecto clave es la posición. Nunca se debe permanecer en la calzada ni cruzarla de forma imprudente. Si hay guardarraíl, lo más seguro es situarse detrás de él, alejándose del tráfico y esperando la asistencia en un lugar protegido.








